Donald Trump ha lanzado una severa advertencia a México y a la presidenta Claudia Sheinbaum, anunciando que, de ganar las elecciones presidenciales este 5 de noviembre, impondrá aranceles a todas las exportaciones mexicanas si no se aborda de inmediato la situación en la frontera. Durante un acto de campaña en Raleigh, Carolina del Norte, el expresidente subrayó que esta medida busca combatir el flujo ilegal de migrantes y la creciente crisis del tráfico de drogas, especialmente el fentanilo.
Trump, quien busca un segundo mandato en la Casa Blanca, planteó un arancel inicial del 25% sobre todos los productos mexicanos. Este porcentaje podría incrementarse hasta un 100% si no observa cambios significativos en el control de la frontera. «Si no detienen esta embestida de criminales y drogas, lo haré de inmediato», advirtió, generando preocupación en el sector comercial.
El exmandatario también señaló que, aunque México es el principal socio comercial de Estados Unidos, esto se debe, según él, a un «engaño» facilitado por la administración de Joe Biden y la vicepresidenta Kamala Harris. En sus palabras, «México se ha apoderado de nuestro país», sugiriendo que las políticas actuales han beneficiado injustamente a la nación vecina.
Trump, de 78 años, ha reiterado en sus mítines su intención de imponer aranceles como parte de su estrategia económica para «traer de vuelta» las empresas a Estados Unidos. Sin embargo, muchos economistas advierten que sus planes podrían resultar en un aumento de la deuda y la inflación, en lugar de fortalecer la economía.
Esta situación plantea un escenario complejo en las relaciones comerciales entre Estados Unidos y México, y pone de relieve las tensiones sobre temas críticos como la migración y la seguridad en la frontera. La respuesta de Sheinbaum y su administración será clave en los próximos días, en medio de la presión internacional y los desafíos internos.
