El Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) ratificó la supermayoría calificada de los partidos Morena, PVEM y PT en la Cámara de Diputados. Con una votación de 4 a favor y 1 en contra, los magistrados confirmaron la asignación de plurinominales decidida por el Instituto Nacional Electoral (INE), consolidando así la composición de las bancadas en San Lázaro. Esta decisión garantiza que Morena, el PVEM y el PT mantendrán un control significativo en la Cámara, con un total combinado de 364 curules.
De esta cifra, Morena obtiene 236 diputaciones, el PVEM suma 77 y el PT se queda con 51. Por otro lado, el PAN tendrá 72 curules, el PRI contará con 35, Movimiento Ciudadano se adjudica 27 y el PRD tendrá un representante en la Cámara. Esta distribución refleja la composición política actual y la influencia de los partidos en el ámbito legislativo.
Mónica Soto Fregoso, magistrada presidenta del TEPJF, defendió el proyecto al considerarlo alineado con el compromiso de la Sala Superior desde 2009. Destacó la importancia de la representación proporcional como un mecanismo para asegurar que las fuerzas políticas con menor votación también tengan acceso a las Cámaras, garantizando así una representación más equilibrada en el Congreso.
Sin embargo, la magistrada Janine M. Otálora Malassis expresó su desacuerdo con el proyecto. En su opinión, la interpretación y aplicación de las normas han llevado a una sobrerrepresentación del partido mayoritario. Otálora Malassis argumentó que, para abordar las impugnaciones, es necesario ajustar los resultados para reflejar de manera más precisa la voluntad popular y corregir las distorsiones en el sistema.
El magistrado Felipe Fuentes Barrera argumentó que el Tribunal debe enfocarse en la integración del Congreso y no en los temas específicos que se discutirán en el parlamento. Destacó que la reforma electoral de 2008 permitió a los partidos postular candidatos de manera individual, lo que influye en la actual configuración de la Cámara. Para él, es fundamental que el Tribunal actúe como un árbitro imparcial que aplique las reglas establecidas de manera equitativa.
Por su parte, el magistrado Reyes Rodríguez Mondragón expresó un voto particular parcial en contra del proyecto. Aclaró que su decisión se basó en la necesidad de que el Congreso legisle para resolver las omisiones en el sistema electoral y mejorar la coherencia del mismo. Rodríguez Mondragón también subrayó que su voto no estuvo influenciado por factores externos o intenciones de reformar la independencia judicial.
Finalmente, el magistrado Felipe de la Mata Pizaña, quien presentó el proyecto, reafirmó que la Constitución y las normas son claras y su aplicación no cambia según los resultados. Según de la Mata Pizaña, la fórmula y los votos de la ciudadanía determinan la composición de la Cámara de Diputados, y es esencial que el Tribunal se adhiera a estos principios para mantener la integridad del proceso electoral.
