SpaceX, bajo la dirección de Elon Musk, planea lanzar nuevamente la nave espacial Starship, pero esta vez con un nuevo objetivo en mente.
Esta será la cuarta prueba de la nave, considerada la más grande y potente jamás construida. SpaceX tiene la intención de realizar vuelos tripulados a la Luna utilizando estos cohetes.
Se espera que la nave despegue sin problemas, ingrese en órbita y regrese a la Tierra. Las tres misiones anteriores terminaron en fracaso, aunque cada intento estuvo más cerca del éxito.
El objetivo principal de esta prueba es garantizar que la nave pueda soportar el máximo nivel de calentamiento durante el reingreso. Según Elon Musk, la prueba está programada para dentro de dos semanas, aunque no se han proporcionado más detalles al respecto.
Recientemente, SpaceX ensayó con éxito el procedimiento de cuenta regresiva previo al despegue de la nave espacial en su centro de lanzamiento en Texas. Sin embargo, el lanzamiento fue detenido antes de encender los motores, una etapa crucial en el proceso de preparación del cohete. La aprobación reglamentaria de la FAA es necesaria para proceder, y actualmente están investigando el incidente ocurrido en marzo, cuando la nave se desintegró durante su retorno a la Tierra.
