Al hablar, hoy en día y por lo menos hacer alguna aproximación al verbo cambio, es relativamente un sisma para aquellos que no se encuentran preparados, el cambio o la transformación no es para cualquiera, no obstante hay que tener presente que el cambio puede verse como la esencia de la realidad, como lo expone Heráclito (Fragmentos: 1994), por lo menos en último siglo y hasta la actualidad se observan diversas acciones con el brío del cambio o la transformación, algunos lo toman como una constante propia al tiempo qué se vive y con bastante normalidad, por otra parte algunos otros con un tacto más analítico estudian una serie de conjeturas que van hilando con hechos consecutivos a su tiempo y analizando desde una óptica lógica deductiva lo que se podría determinar como un Plan, para algunos esta estratégicamente bien diseñado.
Los seres humanos de hoy en día vivimos dentro de una esfera de múltiples distractores que hacen desviar y nublar la visión de lo que llamaremos lo real ante la ilusión y aquellos que no quieren aceptar que se encuentran bajo esta premisa sufren lo que se conoce como “disonancia cognitiva”, estar preparado para afrontar una realidad que parece ser muy distante a lo que se esperaba, no es fácil, es romper con toda una estructura de creencias y paradigmas personales con una estrecha carga tanto en el ámbito psicológico como social.
No hay que perder de vista lo que expuso en su momento Friedrich Nietzsche en su obra Así Hablo Zaratustra en donde aborda una metáfora donde describe la transformación del espíritu en camello, león y niño, lo anterior para hacer referencia a ese proceso de auto- superación personal y puede ser tan actual al grado de hacer el cuestionamiento de ¿Cómo se enfrenta el cambio en un entorno donde existen grandes distractores?, es un proceso natural el transformarse, así mismo Zygmunt Bauman (Modernidad líquida) nos recuerda que el cambio es constante y las estructuras sociales se vuelven más flexibles e inestables. La resistencia solo puede prolongar la aceptación, de un pronunciamiento que da evidencia que se esta en el tiempo adecuado para ejercer una transformación personal.
Para cuando el futuro nos alcance, se podría esperar que la sociedad esté mejor preparada, donde impere una interacción social más humana, y evitemos depender de “algún objeto o herramienta” (evidentemente dudo que esto pueda suceder) para que nuestra comunicación tenga un mejor entendimiento, recordar que dentro de la civilización Sumeria, una de sus grandes aportaciones está en la escritura cuneiforme, hoy empleada en la innovación tecnológica donde sufre una transformación para crear una experiencia con mayor dinamismo, muchos lo conocen como “emojis” se le atribuye su creación al japonés Shigetaka Kurita, por cierto es considearda una de las visones más creativas para comunicar en el último siglo.
Por ello, es importante no cerrarse al cambio o vivir una experiencia que puede ser de transformación y crecimiento personal que pueda ampliar nuestro conocimiento, las interrogantes puede ser varias, aquí algunas que pueden ser de referencia ¿Se está preparado para identificar el momento que pueda llevar al cambio?, hay que estar atento y alerta para identificar lo que pueda pasar en nuestro entorno.
Mtro. Cristian Trejo
Consultor Externo en Administración Pública, Seguridad y Análisis de Información
