La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, reaccionó con firmeza tras la imposición de aranceles del 25% por parte del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ordenando la implementación de un plan de respuesta que incluirá medidas arancelarias y no arancelarias en defensa de los intereses nacionales.
«Instruyo al secretario de Economía para que implemente el plan B que hemos estado trabajando, que incluye medidas arancelarias y no arancelarias en defensa de los intereses de México», anunció Sheinbaum en conferencia de prensa.
Además, la mandataria rechazó categóricamente las acusaciones de Trump sobre supuestos vínculos del gobierno mexicano con el narcotráfico. Destacó que en solo cuatro meses su administración ha asegurado más de 40 toneladas de drogas, incluyendo 20 millones de dosis de fentanilo, y ha detenido a más de 10,000 personas vinculadas al crimen organizado.
Desde Chicoloapan, Estado de México, Sheinbaum dejó en claro que México negocia con dignidad y sin someterse a presiones extranjeras.
«Cuando negociamos con otras naciones, lo hacemos con la frente en alto, nunca agachando la cabeza. Somos iguales con todas las naciones del mundo», declaró la presidenta.
Además, subrayó la unidad del pueblo mexicano frente a esta situación: «Somos uno mismo, gobierno y pueblo. No hay diferencia. Eso le da a nuestro país mucha fuerza frente a cualquier adversidad y cualquier problema, porque estamos juntos».
Mientras tanto, Trump firmó desde su residencia en Mar-a-Lago las órdenes ejecutivas que hacen oficiales los aranceles del 25% a los productos de México y Canadá (excepto el petróleo canadiense, que tendrá un gravamen del 10%) y del 10% a los bienes de China.
Estos aranceles entrarán en vigor a partir del martes 4 de febrero y podrían afectar gravemente el comercio internacional, en especial el T-MEC, el tratado de libre comercio entre México, Estados Unidos y Canadá.
La Casa Blanca justificó la medida afirmando que los aranceles se mantendrán “hasta que Canadá y México cooperen con Estados Unidos en la lucha contra los narcotraficantes y en la seguridad fronteriza”.
Además, Trump volvió a acusar al gobierno mexicano de presuntamente colaborar con cárteles del narcotráfico, asegurando que los carteles tienen una alianza con el gobierno de México y ponen en peligro la seguridad nacional de Estados Unidos.
Pese a las amenazas de Trump de aumentar aún más los aranceles si México responde con represalias, el gobierno mexicano ha dejado claro que no se quedará de brazos cruzados.
El secretario de Economía, Marcelo Ebrard, tras una reunión con Sheinbaum y empresarios, aseguró que México defenderá su economía ante cualquier arbitrariedad comercial impuesta por Estados Unidos.
«Nos defenderemos con todos los recursos disponibles. No aceptaremos medidas unilaterales que dañen a nuestra economía», declaró Ebrard.
Ante esta escalada de tensiones comerciales, analistas advierten que una guerra de aranceles entre México y Estados Unidos podría provocar un alza en los precios, afectar la inversión extranjera y generar incertidumbre en los mercados financieros.
