La violencia contra las fuerzas de seguridad en México ha alcanzado niveles alarmantes en enero de 2025, convirtiéndose en uno de los meses más mortales para los cuerpos policiacos en el país. Según datos de Causa en Común, al menos 41 policías fueron asesinados en los primeros 30 días del año, una cifra que, de mantenerse esta tendencia, podría cerrar 2025 con cerca de 500 agentes caídos.
La brutalidad de los ataques ha quedado evidenciada en la última semana de enero, donde 15 policías fueron ejecutados en ocho estados: 5 en Oaxaca, 3 en el Estado de México, 2 en Morelos y uno en Sinaloa, Nuevo León, Aguascalientes, Guanajuato y Michoacán.
Oaxaca se ha posicionado como el estado más peligroso para los uniformados en lo que va del año, con 7 asesinatos, seguido de Estado de México y Sinaloa con 5 cada uno, Morelos con 4, y Guanajuato y Nuevo León con 3. En 2024, Guanajuato fue la entidad más letal para la policía, con 61 asesinatos, mientras que Guerrero, Chiapas y Michoacán también figuraron entre los estados más violentos.
La violencia contra los policías ha escalado en forma de ataques directos, emboscadas y ejecuciones con narcomensajes, evidenciando el grado de vulnerabilidad en el que operan los agentes.
El 24 de enero, en Oaxaca, un comando armado atacó a un jefe policiaco y a sus escoltas mientras circulaban por carretera, acabando con sus vidas. Días después, un agente antisecuestro fue asesinado en pleno operativo.
En el Estado de México, tres policías fueron abatidos a tiros mientras realizaban labores de patrullaje. Morelos fue escenario de un macabro hallazgo cuando junto al cuerpo de un oficial se dejó un narcomensaje con amenazas dirigidas a otros elementos municipales. En Michoacán, un policía recién integrado a la corporación fue ejecutado a sangre fría.
Por su parte, Sinaloa, donde la guerra entre Los Chapitos y La Mayiza sigue desangrando el estado, fue testigo del secuestro y asesinato de un comisario comunitario, cuyo cuerpo fue abandonado en una zona rural.
Los datos de Causa en Común muestran que, de los 41 policías asesinados en enero, 22 estaban en activo, 14 se encontraban francos (fuera de servicio) y 4 eran expolicías. Esta tendencia refleja que, incluso fuera de turno, los oficiales siguen siendo objetivos de los grupos criminales.
Desde el inicio del sexenio de Claudia Sheinbaum, el 1 de octubre de 2024, hasta el 30 de enero de 2025, ya se contabilizan 135 policías asesinados en todo el país, una cifra alarmante que pone en entredicho la seguridad de los agentes y la estrategia de combate al crimen organizado.
Mientras el país se sumerge en una ola de violencia que no da tregua, la pregunta sigue en el aire: ¿qué acciones tomará el gobierno para frenar esta masacre de quienes se supone deben proteger a la ciudadanía?
