Sheinbaum descarta nuevo acuerdo del T-MEC

Jair Figueroa
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La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo afirmó que México considera inviable negociar un nuevo T-MEC y apostará por ajustes puntuales al tratado vigente, de cara al inicio formal de su revisión en enero de 2026, con el objetivo de preservar la estabilidad económica, evitar incertidumbre en los mercados y fortalecer la integración comercial de América del Norte.


México fija postura ante la revisión del T-MEC

El Gobierno de México definió su estrategia frente al proceso de revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), el principal acuerdo comercial del país y uno de los pilares de la economía regional.

De acuerdo con la postura expresada por la presidenta Claudia Sheinbaum, la administración federal descarta la negociación de un nuevo tratado y se concentrará en una revisión profunda pero focalizada, que permita actualizar ciertos capítulos sin desmontar la estructura jurídica que ha dado certidumbre al comercio y la inversión en la región.

La mandataria subrayó que el T-MEC ha sido benéfico para las tres economías y que cualquier modificación debe realizarse con responsabilidad, en un contexto internacional marcado por tensiones comerciales, reconfiguración de cadenas de suministro y competencia global.


Un tratado vigente que México busca fortalecer

Ajustes sin romper el marco legal

Desde la óptica del gobierno mexicano, mantener el marco actual del T-MEC es clave para la estabilidad regional. Sheinbaum explicó que una revisión técnica permite atender áreas específicas que requieren actualización, sin generar incertidumbre jurídica ni afectar la confianza de los inversionistas.

La presidenta destacó que el tratado ha sido una herramienta fundamental para consolidar a América del Norte como una región competitiva frente a otros bloques económicos, particularmente en sectores como manufactura, energía, agroindustria y tecnología.


Respaldo desde Estados Unidos

Coincidencias con Washington

La postura mexicana encuentra respaldo en declaraciones recientes del embajador Robert Greer, representante de la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR), quien reconoció ante el Senado estadounidense que el T-MEC ha producido resultados favorables, aunque requiere ajustes puntuales.

Para el gobierno mexicano, este reconocimiento institucional confirma que el tratado funciona en lo esencial y que su revisión debe enfocarse en mejorar su aplicación, no en sustituirlo por un nuevo acuerdo.


La complejidad política de un nuevo tratado

Un proceso legislativo costoso e incierto

Uno de los principales argumentos del Ejecutivo federal para descartar un nuevo T-MEC es la complejidad legislativa que implicaría. Sheinbaum explicó que un acuerdo completamente nuevo tendría que ser ratificado nuevamente por los congresos de México, Estados Unidos y Canadá, lo que abriría un proceso largo, políticamente costoso y de resultado incierto.

En contraste, una revisión permite introducir modificaciones sin romper el andamiaje legal ya aprobado, lo que reduce riesgos y acelera los consensos.


Equipo negociador de alto nivel

Coordinación institucional

Para enfrentar la revisión del tratado, México conformó un equipo de negociación de alto nivel, integrado por la Secretaría de Economía, encabezada por Marcelo Ebrard, así como la Secretaría de Relaciones Exteriores y la Secretaría de Hacienda.

Este grupo mantiene comunicación permanente con sus contrapartes estadounidenses, incluyendo la USTR y los secretarios de Comercio y del Tesoro, conforme a los acuerdos establecidos en reuniones trilaterales previas en las que participaron líderes de los tres países.


Participación del sector privado

Empresarios en la mesa

El Gobierno de México reconoció que la revisión del T-MEC no estará exenta de tensiones, por lo que se convocará nuevamente al sector privado para integrar a empresarios y empresarias en las mesas de trabajo.

La intención es incorporar la experiencia productiva, fortalecer la defensa de los intereses nacionales y asegurar que los ajustes al tratado respondan a la realidad económica del país.


Preparativos rumbo a 2026

Diplomacia, técnica y certidumbre

Con el arranque formal del proceso cada vez más cerca, México se prepara para 2026 con una estrategia centrada en la negociación técnica, la coordinación institucional y la diplomacia directa, bajo la premisa de preservar el beneficio mutuo y la certidumbre en la relación comercial más relevante del país.

El mensaje del Ejecutivo es claro: México no busca romper el T-MEC, sino hacerlo más fuerte y funcional frente a los desafíos del entorno global.


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