El 1 de agosto, durante su conferencia matutina en Palacio Nacional, la presidenta Claudia Sheinbaum se pronunció sobre la liberación de Israel Vallarta Cisneros, quien estuvo 19 años preso sin sentencia. La mandataria acusó que su detención fue parte de un “montaje” encabezado por Genaro García Luna, exsecretario de Seguridad Pública, en complicidad con el periodista Carlos Loret de Mola, durante el sexenio de Felipe Calderón.
El caso Vallarta: un símbolo del abuso judicial
Israel Vallarta fue detenido en 2005 junto con la ciudadana francesa Florence Cassez, acusado de liderar la supuesta banda de secuestradores “Los Zodiaco”. La detención fue transmitida en vivo por televisión en un operativo que más tarde se reveló como un montaje organizado, presuntamente, por funcionarios del gobierno de Calderón y difundido por Loret de Mola en Televisa.
Florence fue liberada en 2013 por la Suprema Corte debido a violaciones al debido proceso. Vallarta permaneció en prisión preventiva sin recibir sentencia hasta este año, cuando una jueza federal ordenó su libertad inmediata al considerar que no existían pruebas válidas para condenarlo.
Sheinbaum: “Fue un montaje con fines políticos”
Al abordar el tema, Sheinbaum calificó la detención como un “montaje televisivo” que puso en evidencia los vínculos entre medios, autoridades y estructuras de poder en el sexenio de Calderón.
“No se nos puede olvidar cómo fue la detención, conducida por Loret de Mola, y el montaje orquestado por García Luna, hoy preso en Estados Unidos”, señaló la Presidenta.
También remarcó que el sexenio de Calderón se caracterizó por una supuesta guerra contra el narcotráfico, encabezada por personajes ahora señalados por tener vínculos con el crimen organizado.
Críticas al pasado: Calderón y la “guerra fallida”
Sheinbaum aprovechó el caso para lanzar una crítica directa al gobierno de Felipe Calderón, cuestionando la legitimidad de sus acciones en materia de seguridad.
“No se puede olvidar lo que fue ese sexenio, con una guerra que solo trajo muerte, y con un personaje como García Luna premiado por agencias de EE.UU. y señalado hoy como narcotraficante”, enfatizó.
Asimismo, la mandataria recordó que durante ese gobierno no se buscaba paz, sino control mediático y represión disfrazada de legalidad.
Medios y justicia en entredicho
La participación del periodista Carlos Loret de Mola también fue mencionada como parte del esquema de manipulación pública del caso. El video de la detención, transmitido como si ocurriera en tiempo real, fue desmentido años después.
Sheinbaum subrayó la importancia de no repetir esos errores y de fortalecer un sistema de justicia verdaderamente autónomo, donde los medios no se presten a campañas de criminalización.
El contexto político: justicia, memoria y responsabilidades
La liberación de Vallarta y las declaraciones de Sheinbaum ocurren en un momento clave, cuando crece la exigencia social por justicia real, transparencia institucional y revisión de casos fabricados.
Aunque la Fiscalía General de la República (FGR) ha sido cautelosa, la presidenta aseguró que “el caso debe recordarse, más allá de las investigaciones pendientes”, como ejemplo de cómo operó el poder punitivo en México.
¿Y ahora qué sigue?
Organizaciones de derechos humanos han exigido que Israel Vallarta sea reparado por el daño causado por casi dos décadas de prisión sin sentencia. También se pide que se investigue a los responsables del montaje y la fabricación de pruebas.
Sheinbaum no anunció ninguna acción concreta desde el Ejecutivo, pero su postura política deja ver que el tema no será cerrado en silencio.
Un caso que resuena más allá del Poder Judicial
El caso Vallarta no solo representa una injusticia individual, sino que exhibe las prácticas del viejo sistema de justicia en México. La reacción de Sheinbaum refuerza una narrativa crítica del pasado reciente, donde la seguridad se confundió con espectáculo y la justicia con propaganda.
💬 Déjanos tu comentario, comparte esta noticia con tus vecinos y mantente informado en Orus Media
