La diputada Blanca Alcalá, del Partido Revolucionario Institucional (PRI) y vicepresidenta de la Cámara de Diputados, fue víctima de un secuestro exprés la noche del 27 de agosto en la autopista México-Puebla, cerca de Chalco. El incidente comenzó alrededor de las 21:00 horas y se extendió hasta la madrugada del 28 de agosto. La diputada y su chofer fueron interceptados por un grupo armado que les ponchó las llantas del vehículo en el que viajaban, lo que les permitió proceder con el ataque.
Según la Fiscalía estatal, los delincuentes, al interceptar a Alcalá y su chofer, les robaron tarjetas de crédito y otras pertenencias personales. Utilizaron las tarjetas para realizar retiros de efectivo, y mantuvieron a la diputada en un lote baldío durante el asalto. El grupo armado no se limitó a Alcalá; también secuestraron a otras personas en la misma área, despojándolas de sus pertenencias.
La diputada fue liberada cerca de las 4:00 de la mañana y continuó su viaje hacia Puebla, donde posteriormente denunció los hechos ante la Fiscalía del Estado. Este ataque ha generado una respuesta inmediata de la dirigencia nacional del PRI, que expresó su solidaridad con Blanca Alcalá a través de su cuenta de X. El partido exigió una investigación exhaustiva sobre el incidente y solicitó medidas urgentes para mejorar la seguridad en la autopista México-Puebla.
El PRI también ha señalado que la autopista México-Puebla se ha convertido en un «foco rojo» de inseguridad, subrayando la necesidad de acciones concretas para garantizar la seguridad en esta importante vía de comunicación. La demanda de medidas urgentes se enfoca en prevenir futuros incidentes y proteger a quienes transitan por la carretera. Este desafortunado suceso pone de relieve la creciente preocupación sobre la seguridad en las carreteras y la necesidad de un refuerzo en las medidas de protección para evitar que situaciones similares se repitan en el futuro.
