El Embajador Brian A. Nichols, quien es el Subsecretario para Asuntos del Hemisferio Occidental del Departamento de Estado de Estados Unidos, ha expresado su apoyo a las posturas del Embajador de Estados Unidos en México, Ken Salazar, en relación con las reformas constitucionales propuestas en el país. A través de su cuenta de X, Nichols destacó que tanto él como Salazar comparten un profundo respeto por la soberanía de México, y enfatizó que ambos países deben trabajar como socios e iguales para promover la seguridad y la prosperidad en América del Norte.
En su declaración, Nichols mencionó que, aunque hay un respeto mutuo por la soberanía, también existen preocupaciones compartidas sobre las reformas constitucionales propuestas. Este comentario se produce en el marco de una nota diplomática enviada por la Embajada de Estados Unidos a la Secretaría de Relaciones Exteriores de México el 23 de agosto de 2024, la cual aborda las inquietudes expresadas por el Gobierno mexicano respecto a los comentarios del Embajador Salazar sobre la reforma judicial.
En la nota, la Embajada estadounidense reafirma su «máximo respeto por la soberanía de México» y subraya la importancia de identificar los eventos que podrían limitar la capacidad de ambos países para alcanzar sus objetivos conjuntos, como la integración económica de América del Norte y los desafíos de seguridad compartidos. La misiva también recalca que, aunque Estados Unidos apoya el concepto general de reforma judicial en México, existen preocupaciones específicas sobre la propuesta de elección popular de jueces.
La Embajada manifiesta que esta propuesta podría no abordar adecuadamente la corrupción judicial ni fortalecer el Poder Judicial de manera efectiva. A pesar de estas preocupaciones, Estados Unidos sigue comprometido con la idea de trabajar en estrecha colaboración con México, en el espíritu de amistad que ha caracterizado los lazos entre ambos países a lo largo de los años.
Finalmente, la Embajada estadounidense reitera su deseo de continuar colaborando estrechamente con México para alcanzar objetivos compartidos como socios iguales. Este enfoque busca asegurar que, a pesar de las diferencias en opiniones sobre reformas específicas, ambos países mantengan un diálogo constructivo y cooperativo para enfrentar los retos comunes.
