Durante su conferencia matutina, el presidente López Obrador reveló la fuga del policía de Guerrero acusado de matar al normalista Yanqui Kothan Gómez Peralta.
El mandatario informó que el agente estaba bajo arresto administrativo y esperaba ser entregado a la Fiscalía General de la República (FGR), que lidera la investigación.
Enfatizó la complicidad de algunas autoridades en la fuga, señalando que este evento refleja la descomposición y los intereses en juego en el sistema.
La muerte del joven normalista, originalmente reportada como un enfrentamiento, fue corregida por el presidente, identificándola como un asesinato a manos de policías de Guerrero.
López Obrador aseguró una investigación exhaustiva y la intensificación de la búsqueda del policía fugado, instando a los ciudadanos a cooperar con información.
Dirigiéndose a los padres de la víctima, reiteró su compromiso con la justicia y prometió que no habrá impunidad en el caso.
El presidente también abordó la irrupción en Palacio Nacional la semana pasada, mostrando objetos recuperados, incluyendo una resortera, piedras y un balín de metal, reafirmando su postura contra la provocación y por el diálogo.
Este incidente subraya los desafíos en la búsqueda de justicia y seguridad en el país, en un contexto de tensión y desconfianza hacia las instituciones.
