Santiago, Chile. El cerro El Plomo, de 5,400 metros de altura, es visible desde Santiago en días despejados. Este nevado andino ha sido escalado y venerado durante siglos, y los incas realizaban sacrificios humanos en su cima. Sin embargo, el cambio climático está causando el retroceso de su glaciar y el derretimiento del permafrost, generando nuevos desafíos.
Francisco Gallardo, un arriero de 60 años que trabaja en la montaña desde los 14, reporta que la ruta hacia la cumbre ha cambiado drásticamente. Antes, el último tramo requería cruzar un glaciar, ahora es una ladera rocosa. Gallardo advierte que su familia podría tener que mudarse en aproximadamente una década debido a estos cambios.
El ingeniero civil Pablo Wainstein, quien ha estudiado glaciares y permafrost durante más de dos décadas, señala que los cambios en El Plomo son consistentes con las predicciones científicas. El permafrost se degrada, provocando desprendimientos de rocas. Wainstein subraya que los glaciares de los Andes están poco estudiados debido a su extensión y remotas ubicaciones.
Osvaldo Segundo Villegas, rescatista de montaña desde 1964, afirma que los glaciares que solía escalar ahora son paredes de roca. Los cambios que observa no tienen precedentes en la historia humana reciente.
El retroceso de los glaciares de los Andes afecta el ciclo del agua en Sudamérica, donde estas montañas son esenciales para el suministro de agua para millones de personas. Las lluvias irregulares y las altas temperaturas están degradando los ecosistemas, aumentando la erosión y los deslizamientos de tierra.
Octavio Salazar, un escalador peruano, también ha notado cambios drásticos en los glaciares de la Cordillera Blanca del Perú. Las lluvias en altitudes elevadas, donde debería haber nieve, son un indicador claro de las alteraciones climáticas.
Cristian Ramírez, jefe de la unidad de rescate de montaña en Santiago de Chile, enfatiza la importancia de los Andes como moduladores de la vida en la región. A pesar de los riesgos, los montañistas continúan disfrutando de estas formaciones naturales que son vitales para el ecosistema.
Estos testimonios reflejan la urgencia de abordar el cambio climático y sus efectos en los glaciares andinos, que son cruciales para el suministro de agua y la estabilidad de los ecosistemas en Sudamérica.
