A las 03:15 horas de este martes, la tormenta tropical John se degradó tras tocar tierra en las costas de Guerrero como un huracán de categoría 3, según informó Germán Martínez, director general de la Comisión Nacional del Agua (Conagua). Este cambio en la intensidad del ciclón marca una evolución significativa en su trayectoria y efectos en la región.
La Conagua ha señalado que, a pesar de la degradación, la amplia circulación de John seguirá generando lluvias puntuales extraordinarias en Guerrero y Oaxaca. Además, se pronostican precipitaciones torrenciales en Chiapas y Veracruz, y lluvias intensas en Michoacán y Puebla. Estas condiciones climáticas podrían resultar en serios problemas para las comunidades afectadas.
Las autoridades han advertido que las intensas lluvias podrían causar encharcamientos, elevaciones en los niveles de ríos y arroyos, así como deslaves e inundaciones en zonas bajas de los estados afectados. La población debe estar preparada ante la posibilidad de evacuaciones y tomar precauciones ante la inminente llegada de estos fenómenos.
La Coordinación Nacional de Protección Civil (CNPC) ha emitido alertas en diversas regiones: el este y sureste de Guerrero se encuentran en alerta amarilla, mientras que el noroeste y suroeste de Oaxaca están bajo alerta verde. En cuanto al centro, este, norte y sur de Oaxaca, así como el sureste de Puebla, se mantienen en alerta azul, lo que subraya la necesidad de monitorear la situación de cerca.
