El ex titular de la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF), Santiago Nieto Castillo, reveló que durante su gestión al frente del organismo presentó diez denuncias relacionadas con presuntos casos de “huachicol fiscal”, un esquema de evasión y contrabando de combustibles en el que estarían involucrados administradores y agentes aduanales.
Las declaraciones ocurrieron este miércoles en el Senado de la República, luego de que Nieto acompañara al secretario de Economía, Marcelo Ebrard, durante su comparecencia con motivo de la Glosa del Informe Presidencial.
Según explicó el exfuncionario, las denuncias fueron presentadas ante las autoridades competentes tras detectar operaciones irregulares en diversas aduanas del país, que apuntaban a una red de manipulación de facturas, permisos de importación y documentación fiscal relacionada con hidrocarburos.
“Hubo por lo menos diez denuncias que se presentaron en ese momento que me tocó a mí, relacionadas con administradores aduanales y agentes aduanales vinculados con un posible huachicol fiscal. Esto está en los propios medios de comunicación de la época”, afirmó Nieto.
Qué es el huachicol fiscal y cómo operaba la red
El término “huachicol fiscal” se refiere a prácticas de evasión de impuestos y contrabando técnico de combustibles, mediante el uso de facturas falsas o subvaluadas, declaraciones aduanales alteradas y triangulación de empresas fachada.
A diferencia del robo físico de hidrocarburos —el huachicol tradicional—, este mecanismo permite blanquear grandes volúmenes de combustible ilegal simulando operaciones legales a través del sistema financiero y las aduanas.
De acuerdo con informes de la UIF y la Secretaría de Hacienda, entre 2019 y 2021 el gobierno mexicano detectó operaciones sospechosas en aduanas fronterizas como Reynosa, Nuevo Laredo, Veracruz y Tuxpan, consideradas focos rojos del contrabando energético.
Las investigaciones de la UIF, presentadas por Nieto durante el sexenio de López Obrador, permitieron rastrear movimientos financieros irregulares por cientos de millones de pesos y presuntos vínculos entre empresas importadoras y redes del crimen organizado.
Nieto evita profundizar en casos específicos
Durante su breve encuentro con medios, Santiago Nieto evitó dar detalles sobre las denuncias presentadas, señalando que no acostumbra referirse a sus responsabilidades públicas pasadas.
“Por respeto, no hago ningún tipo de referencia a las actividades que haya tenido en el pasado. No hablo ni de la Fepade ni de la Unidad de Inteligencia Financiera. Estoy enfocado en la Secretaría de Economía y en el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial”, expresó.
Actualmente, Nieto se desempeña como director del Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI), organismo dependiente de la Secretaría de Economía.
Sin planes de buscar la gubernatura de Querétaro
Cuestionado sobre su posible aspiración política, el exfuncionario descartó contender por la gubernatura de Querétaro.
“Por ahora no está considerada esa posibilidad”, dijo, aunque reconoció que mantiene interés en su estado natal, afectado recientemente por las inundaciones y daños en la zona serrana.
Nieto también negó tener relación con el ingreso de José María “Chema” Tapia a Morena, quien ha sido señalado por presuntos actos de corrupción durante su paso por el Fonden.
“Chema Tapia y yo fuimos compañeros candidatos en 2024, le tengo respeto, pero no tuve nada que ver con su llegada a Morena”, aclaró.
El combate al contrabando fiscal en la 4T
Durante el sexenio de Andrés Manuel López Obrador, la lucha contra el huachicol físico y fiscal fue una de las principales estrategias del gobierno federal para recuperar ingresos públicos.
De acuerdo con la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), la detección de redes de evasión en aduanas permitió aumentar la recaudación y reducir pérdidas millonarias por contrabando.
Fuentes cercanas al sector energético han reconocido que el llamado “huachicol fiscal” representa una amenaza de mayor alcance que el robo de combustible, ya que implica estructuras financieras complejas y la colaboración de funcionarios corruptos, lo que dificulta su detección.
Aunque las denuncias presentadas por la UIF no han derivado aún en sentencias firmes, su impacto llevó a una reconfiguración del sistema aduanero mexicano, con nuevas reglas de vigilancia y controles de importación.
Entre la fiscalización y la corrupción aduanal
Expertos coinciden en que el combate al huachicol fiscal sigue siendo uno de los grandes pendientes del actual sexenio.
La organización México Evalúa ha señalado que las aduanas son “el punto más débil de la cadena anticorrupción” y que los avances en fiscalización deben acompañarse de mecanismos de transparencia y rendición de cuentas.
Santiago Nieto, por su parte, ha insistido en diversos foros en que “la lucha contra el lavado de dinero y el fraude fiscal requiere independencia institucional y colaboración internacional para rastrear operaciones transnacionales”.
Mientras tanto, las denuncias presentadas durante su gestión permanecen en revisión por parte de la Fiscalía General de la República (FGR), que no ha emitido resultados públicos sobre los casos.
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