Samuel García crea en Nuevo León fuerza policial para proteger el ambiente

La División Ambiental de Fuerza Civil inicia operaciones en julio para combatir la contaminación y el maltrato animal con penas severas y vigilancia permanente

Redacción
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El gobernador de Nuevo León, Samuel García, anunció este viernes que a partir de julio comenzará a operar la nueva División Ambiental de Fuerza Civil, integrada por 500 elementos y 100 vehículos, con el objetivo de vigilar el cumplimiento de las leyes ambientales y sancionar a empresas o ciudadanos que contaminen o maltraten animales. Esta medida surge como respuesta al hartazgo social por la impunidad ambiental en la entidad.

Una nueva etapa para el medio ambiente en Nuevo León

La creación de esta nueva unidad policial especializada marca un giro en la política ambiental del estado. Durante un acto oficial, Samuel García detalló que la División Ambiental trabajará en conjunto con la Fiscalía del Medio Ambiente, recientemente fortalecida con el nombramiento de Mónica Lizzet Reyes Garza como nueva encargada de despacho.

El gobernador subrayó que ya no se tolerarán actos de impunidad por parte de industrias o personas físicas que incurran en prácticas contaminantes. La meta, afirmó, es hacer valer las leyes ambientales “que antes eran letra muerta”.

Mano dura contra la contaminación y el maltrato animal

Durante su discurso, García firmó además el decreto de reformas a la Ley General de Protección y Bienestar Animal, con el cual se endurecen las sanciones contra el maltrato de animales. Reiteró que su administración actuará con firmeza: “Vamos a ir durísimo. Quien contamine o maltrate a un ser sintiente irá a la cárcel”.

El mensaje fue claro y contundente. Según el gobernador, seis millones de neoloneses están pagando las consecuencias de las omisiones de unos pocos que, sin control ni sanción, contaminan deliberadamente durante las madrugadas. “Estamos hartos de esa indiferencia”, añadió.

Coordinación interinstitucional y vigilancia permanente

La División Ambiental de Fuerza Civil no será simbólica. Estará equipada con tecnología de vigilancia aérea y terrestre, herramientas de medición de contaminantes y tendrá funciones similares a las de otras unidades de seguridad pública.

Se espera que esta nueva división actúe en coordinación con la Comisión Ambiental Metropolitana (CAMe) y demás dependencias locales y federales para intervenir, inspeccionar y clausurar en casos donde se violenten normas ambientales.

Aunque se trata de una política reciente, la administración estatal asegura que ya existen reportes e investigaciones previas sobre actividades contaminantes que serán retomadas para sancionar a los responsables.

De “tierra de nadie” a estado ejemplar

Samuel García calificó la situación ambiental del estado como “una tierra de nadie” heredada de administraciones anteriores. Según sus declaraciones, durante años no se aplicaron las leyes ambientales ni se persiguieron los delitos relacionados.

La intención del gobierno actual es revertir esta narrativa mediante acciones firmes y sostenidas que puedan servir como modelo nacional. El objetivo no es solo castigar, sino generar un cambio cultural y estructural sobre el respeto al medio ambiente y a la vida animal.

Un precedente legal para el país

Las reformas a la ley de bienestar animal incluyen penas de cárcel en caso de ser sorprendido en flagrancia, así como sanciones económicas y clausura de instalaciones. Aunque la tipificación de estos delitos varía entre estados, la decisión de Nuevo León puede sentar un precedente legal en el país.

Especialistas en derecho ambiental han señalado que la articulación entre cuerpos policiacos y autoridades ambientales puede ser un paso significativo hacia la judicialización efectiva de los delitos ecológicos, un tema pendiente en México desde hace décadas.

Inicia la cuenta regresiva

La nueva División Ambiental iniciará sus funciones en julio, pero ya ha comenzado su fase de preparación. Los agentes seleccionados reciben capacitación específica en temas como legislación ambiental, protocolos de actuación, y derechos de los animales.

Además, se prevé la instalación de módulos ciudadanos para denuncias anónimas, así como una campaña de concientización pública sobre las nuevas facultades de la corporación.

El reto, reconocen autoridades, no será menor. Pero aseguran que Nuevo León está listo para dejar atrás el abandono legal en materia ambiental y consolidar una política de cero tolerancia.

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