El paso de ‘Otis’ por Guerrero ha dejado miles de damnificados, que con el paso de los días luchan por conservar su salud.
En medio del desastre material y las pérdidas humanas, los habitantes guerrerenses empiezan a sentir la amenaza de enfermedades provocadas por la misma tormenta: colera, enfermedades respiratorias, dengue o chicungunya.
Expertos señalan que los encharcamientos y en mayor medida las albercas, se están convirtiendo en focos de riesgo para la poblacion, ya que se pueden convertir en mosquitos que portan estas enfermedades.
Además, la falta de agua potable, el consumo de aguas no purificadas o cloradas y la ingesta de alimentos no refrigerados o descompuestos por las altas temperaturas pueden ocasionar enfermedades gastrointestinales.
Autoridades alertan a la población ante los síntomas de estas enfermedades, que podrían ser: fiebre, vomito, diarrea, dolor de cabeza, muscular y de articulaciones, sarpullidos, acudan a los centros de salud o unidades médicas móviles más cercanas.
