El secretario de Economía, Marcelo Ebrard, anunció que el proceso de revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) podría iniciar en el segundo semestre de 2025, adelantándose al cronograma original previsto para 2026. Durante su participación en un foro organizado por la Coparmex, el funcionario destacó la importancia de esta revisión para fortalecer la posición competitiva de México frente a otros bloques económicos, particularmente Asia.
Ebrard explicó que el mundo enfrenta una reconfiguración del sistema económico global, alejándose del antiguo consenso de Washington. «Dentro de este nuevo sistema por definir, nuestro objetivo es asegurar las mayores ventajas competitivas para México», señaló el ex canciller. Subrayó especialmente la necesidad de una mayor integración regional, argumentando que Estados Unidos necesitará a sus socios norteamericanos para competir efectivamente con las economías asiáticas.
Contexto político y económico
El T-MEC, que reemplazó al anterior TLCAN, incluye en sus cláusulas una disposición que obliga a los tres países socios a revisar el tratado cada seis años. Este mecanismo de revisión se aplicaría por primera vez en 2026, pero las autoridades mexicanas anticipan que el proceso podría comenzar antes, especialmente considerando el contexto electoral en Estados Unidos.
Ebrard describió la relación actual con Estados Unidos como «muy buena, aunque no fácil». El secretario enfatizó la importancia de comprender las necesidades de la contraparte estadounidense para lograr negociaciones exitosas. «Nuestro argumento central ha sido la integración económica regional, porque no todos tienen claro este beneficio mutuo», afirmó, destacando que México mantiene una relación más sólida con Estados Unidos que muchos otros países.
Postura del gobierno mexicano
La presidenta Claudia Sheinbaum se ha manifestado en defensa del T-MEC, descartando rumores sobre su posible terminación. El pasado 7 de mayo, la mandataria respondió a declaraciones de Donald Trump sobre renegociar o finalizar el acuerdo, señalando que «no hay ninguna señal de que el T-MEC vaya a desaparecer». Sheinbaum destacó los beneficios concretos que el tratado ha brindado a los tres países, incluyendo la exención de aranceles para la mayoría de productos mexicanos exportados a Estados Unidos.
Enfoque en la industria automotriz
Uno de los aspectos clave que México buscará abordar en la revisión del T-MEC es el fortalecimiento de su industria automotriz. Ebrard adelantó que se prepara un plan para incrementar el contenido nacional en la producción vehicular y reducir la dependencia de importaciones desde Estados Unidos. Esta estrategia se alinea con las oportunidades que presenta el nearshoring, particularmente ante posibles medidas proteccionistas que afectarían a competidores asiáticos.
Prospectiva
Analistas coinciden en que las elecciones presidenciales de Estados Unidos en noviembre de 2024 serán determinantes para el futuro del T-MEC. Un posible regreso de Donald Trump a la Casa Blanca podría acelerar los tiempos de revisión e introducir nuevas demandas, particularmente en temas como reglas de origen, salarios laborales y estándares ambientales.
Ante este panorama, el gobierno mexicano mantiene una postura que combina disposición al diálogo con firmeza en la defensa de sus intereses nacionales. Tanto Ebrard como Sheinbaum han subrayado que México está preparado para cualquier escenario de negociación, siempre con el objetivo de preservar los beneficios económicos que el T-MEC ha generado para el país.
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