Agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de EE. UU. (ICE) y policías federales realizaron redadas en comercios y puntos de reunión de migrantes, lo que provocó la detención de 45 personas y desencadenó protestas intensas por parte de ciudadanos y activistas en el centro de la ciudad. Los operativos se llevaron a cabo en una tienda de ropa del Distrito de la Moda y en una sucursal de Home Depot, donde suelen concentrarse trabajadores en busca de empleo. Manifestantes denunciaron el uso excesivo de fuerza por parte de las autoridades.
Operativo migratorio provoca caos en la ciudad
La mañana del 29 de mayo, a las 9:15 (hora local), se desplegó un operativo conjunto del ICE y la policía federal en varios puntos de Los Ángeles. Según fuentes oficiales, las acciones estaban dirigidas a identificar y detener a personas con estatus migratorio irregular.
Entre los lugares intervenidos se encuentran una tienda de ropa en el centro de la ciudad, específicamente en el Distrito de la Moda, y una tienda Home Depot, lugar común de encuentro para jornaleros migrantes. En total, se realizaron al menos tres redadas confirmadas por el New York Times.
Detenciones y represión
Las autoridades informaron que 44 personas fueron detenidas por razones administrativas y una por obstrucción de labores oficiales. Sin embargo, el despliegue de fuerza y las reacciones de la comunidad derivaron en una jornada de tensión y violencia.
Videos compartidos en redes sociales muestran a manifestantes intentando impedir la salida de las camionetas oficiales. Algunos lanzaron objetos, mientras otros se interpusieron físicamente en el camino de los vehículos, generando momentos de peligro.

La respuesta de los manifestantes
Las redadas provocaron una inmediata reacción ciudadana. Decenas de personas salieron a protestar, acusando a las autoridades de actuar con excesiva violencia y de aplicar medidas que atentan contra los derechos humanos de los migrantes.
En uno de los videos más difundidos, se escucha a manifestantes gritar: “¡Que les dé vergüenza!”, mientras se enfrentaban verbal y físicamente a los agentes. Uno de los participantes incluso cayó al suelo frente a una camioneta oficial, estando a punto de ser atropellado.
Uso de fuerza militarizada
Las fuerzas federales respondieron con granadas aturdidoras y tácticas de dispersión, lo que exacerbó los ánimos. David Huerta, presidente del Sindicato Internacional de Empleados de Servicios (SEIU) de California, resultó herido y tuvo que ser hospitalizado tras su detención.
El fiscal federal del distrito, Bill Essayli, justificó las acciones: “Nadie tiene derecho a agredir, obstruir ni interferir con las autoridades federales en el ejercicio de sus funciones”, afirmó mediante su cuenta en la red social X.

Respuesta institucional y diplomática
La alcaldesa de Los Ángeles, Karen Bass, declaró que su administración defenderá a los migrantes ante lo que calificó como una operación “excesiva”. Por su parte, el Consejo Municipal emitió un comunicado acusando al ICE de escalar su accionar contra familias y niños.
«No aceptaremos tácticas de miedo para respaldar agendas políticas extremas que buscan sembrar temor y discordia en nuestra ciudad», afirmaron 11 de los 15 concejales de la ciudad.
Intervención del consulado mexicano
El Consulado de México en Los Ángeles confirmó que su equipo de protección consular visitó la estación migratoria para brindar asistencia legal y emocional a los detenidos y sus familias.
El cónsul Carlos González Gutiérrez agradeció a la alcaldesa Bass por su apoyo y compromiso con las comunidades inmigrantes, señalando que “su liderazgo fortalece los lazos entre nuestras naciones”.

Debate sobre migración y derechos humanos
Este operativo ha vuelto a poner sobre la mesa el debate sobre el uso de fuerza contra migrantes, la necesidad de una reforma migratoria integral y el papel de las autoridades locales frente a decisiones federales.
Las organizaciones defensoras de los derechos humanos advierten que criminalizar a los migrantes contribuye a aumentar la xenofobia y la polarización social, afectando directamente a comunidades que ya enfrentan condiciones de vulnerabilidad.
¿Qué sigue?
Las autoridades señalaron que la investigación sigue abierta y que podrían presentarse cargos adicionales. Por ahora, las organizaciones civiles y consulares continúan monitoreando la situación legal de los detenidos.
La ciudad de Los Ángeles, históricamente reconocida como un santuario para inmigrantes, se encuentra nuevamente en el centro de la discusión nacional sobre políticas migratorias, derechos civiles y límites del poder federal.
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