La policía rusa llevó a cabo redadas en locales gay en Moscú después de que el Tribunal Supremo del país prohibiera el «movimiento internacional LGBTQ», calificándolo como organización extremista, según informes de medios rusos. La sentencia, emitida el jueves, generó temor en la comunidad LGBTQ, que ha enfrentado represión en los últimos años bajo el gobierno de Vladimir Putin.
Las redadas tuvieron lugar en al menos tres locales de ocio en Moscú, según informes de medios independientes rusos. La policía justificó las acciones como redadas rutinarias de drogas, pero testigos declararon que se fotografiaron los pasaportes de los asistentes, generando preocupación en la comunidad.
La bloguera transexual y activista LGBTQ Milana Petrova señaló que las redadas ocurrieron en fiestas privadas LGBTQ, no en clubes nocturnos, y denunció el aumento de la represión. Empresas y locales, como el Club Central Station de San Petersburgo, anunciaron cierres debido a la «nueva ley».
Las autoridades rusas no han comentado sobre las redadas, mientras que la comunidad LGBTQ ya enfrenta leyes restrictivas, incluida la reciente ampliación de la prohibición de la «propaganda» LGBTQ en el país.
