Es innegable, lo que se puede llegar a observar, por qué en su proceso de asimilación pasa por varias etapas para dar en definitiva una aceptación, el cómo se da la interacción entre los seres humanos dentro de la sociedad para muchos pueden ser conductas muy predecibles y más latente dentro de las grandes metrópolis, nos estamos interrelacionando bajo una dinámica cada vez más acelerada; es común apreciar una emoción que desborda al interactuar entre sociedad, demasiada emotividad envuelta con una pasión que puede llegar al extremo, da a entender de momento, que puede haber demasiados temas sin resolver y más aún una gran frustración por tratar de atender todo al mismo tiempo, síntomas que son notables en una organización y la interacción de la sociedades complejas.
Bajo la dialéctica entre la sociedad y el individuo es notable la simbiosis que se lleva a cabo, la cual viene aparejada por una notable carga emocional, en algunas ocasiones una emoción exacerbada de desconocimiento, nos recuerda Jean-Paul Sartre y se hace presente bajo la idea del cómo las emociones se manifiestan y buscan la libertad y la responsabilidad individual, (El Ser y la Nada); la necesidad de expresar y buscar la tan anhelada libertad, ha sido uno de los postulados en varios momentos de la humanidad, con mayor conjetura de pensamiento, en la actualidad bajo la idea del falso supuesto control de las emociones, parece ser la mejor opción tener herramientas para poder gestionar las emociones.
La proposición del cogito, ergo sum (pienso, luego existo) que expuso René Descartes, puede ser el parteaguas para entender y explorar la identidad individual, desde luego no es para todos, (hay momentos que para muchos la realidad los paraliza). No obstante la fenomenología para identificar y reconocer el objeto de estudio principal, para entender lo que viene a posteriori, es una labor de una alta agudesa sensorial durante el desarrollo de la vida, no hay que perder de vista que la creación del mundo interno forma parte de la individualidad, esa búsqueda que nos lleva a la interrogante ¿Quién soy?.
Es decir, si no se identifica la reacción de una emoción, bajo el cómo se generó y dentro de ello y qué pudo ser la causa de su detonante, es lógico que se está ante la presencia de una falta de conocimiento de uno mismo y por ende puede estar dentro de un proceso de búsqueda de la identidad individual, y parece tener una causal, exponer que se observa demasiada reacción y poco entendimiento, en un lenguaje coloquial y urbano se puede decir que la persona primero reacciona, expresa su emoción y después se pregunta el ¿por qué?, y lo mejor está por venir, ya que en la mayoría de las veces se sienten tan mal, que se hace el ofendido, ¿por qué?, considero fue expuesta su vulnerabilidad y de ser emotivo pasa a ser reaccionario y defensivo; conmovedora escena que da mucho para estudiar, cualquier parecido y semejanza con la realidad es mera coincidencia.
Lo anterior me lleva a recordar la serie animada Bojack Horseman donde el personaje principal se encuentra bajo una constante batalla interior por tratar de entender su mundo y cómo darle sentido a los hechos que suceden durante el desarrollo de su vida, está claro que su guionista Raphael Bob-Waksberg tiene una estrecha afinidad por el existencialismo.
Se habla mucho sobre como superar los eventos más significativos que se viven, y cómo pasar de la aceptación a la llamada resiliencia, no es una actividad que puede notarse como sencilla, el carácter que debe tener el ser humano para enfrentar la vida no es algo que puede tomarse a la ligera, debido a que todos los seres humanos que cohabitamos en este planeta estamos tratando de ser parte de un proceso en construcción y otros en re-construcción. Es decir, estamos aprendiendo y ESO HAY QUE RECONOCERLO, bajo la premisa de que existe una gran labor por tratar de entenderse uno mismo y luego tratar de entender e interactuar con los demás, pasa a ser algo apabullante, más síntomas de estrés y ansiedad para estos tiempos, haciendo mención en el aspecto social es evidente que cada generación tiene sus propios retos por superar, lo que transpola al tiempo y las épocas es el carácter y temple con el que se toma la vida.
Mtro. Cristian Trejo
Consultor Externo en Administración Pública, Seguridad y Análisis de Información
