Rancho Izaguirre operaba como centro de adiestramiento del CJNG

Redacción
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El rancho Izaguirre, ubicado en Teuchitlán, Jalisco, no era solo una propiedad rural, sino que operaba como un centro de adiestramiento del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG). En este lugar, el grupo criminal sometía a los reclutas a entrenamientos brutales y castigaba con tortura o ejecución a quienes se resistían. Así lo confirmó Omar García Harfuch, titular de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC).

Las autoridades obtuvieron esta información gracias al testimonio de José Gregorio Lastra Armida, alias “El Lastra”, el principal reclutador de la organización. Su captura, el pasado 20 de marzo en la alcaldía Cuajimalpa de la Ciudad de México, permitió revelar el modus operandi del cártel.

Reclutamiento engañoso y entrenamientos brutales

Según las investigaciones, el Cártel Jalisco Nueva Generación utilizaba redes sociales y plataformas digitales para publicar ofertas falsas de empleo en supuestas empresas de seguridad privada, prometiendo sueldos de hasta 12,000 pesos semanales. Los reclutas acudían a terminales de autobuses, donde los integrantes del cártel los recogían y los trasladaban al rancho Izaguirre. Una vez allí, comenzaban un riguroso entrenamiento sin posibilidad de comunicarse con el exterior.

Durante un mes, los reclutas realizaban ejercicios físicos extenuantes, recibían uniformes con ropa táctica y botas, y les quitaban sus celulares. Sin embargo, no todos lograban completar el proceso. Aquellos que intentaban escapar o se negaban a continuar sufrían golpizas, torturas e incluso la muerte, según el testimonio de «El Lastra».

Golpe a la estructura criminal

Las investigaciones permitieron identificar a los principales operadores de este centro de adiestramiento. «El Lastra» trabajaba directamente con Gonzalo N, alias «El Sapo», uno de los líderes del CJNG en la región occidental del país. Además, las autoridades desactivaron 39 páginas de reclutamiento que el cártel utilizaba para captar nuevas víctimas.

El hallazgo del rancho Izaguirre representa un avance significativo en la lucha contra el crimen organizado. La Fiscalía General de la República ha asumido el caso y continúa con las investigaciones para desmantelar la red de captación del CJNG.

Prospectiva: El desmantelamiento del rancho Izaguirre es un golpe estratégico contra el CJNG, pero las autoridades aún enfrentan el desafío de erradicar estas prácticas de reclutamiento. El monitoreo de redes sociales será clave para evitar que el crimen organizado siga captando víctimas mediante falsas ofertas de empleo.

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