En la primera quincena de marzo de 2025, el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) reportó una inflación anual del 3.67%, lo que muestra una desaceleración respecto al 4.48% del mismo periodo del año anterior. Este incremento en el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC), que alcanzó un nivel de 139.012, refleja un aumento del 0.14% en comparación con la quincena anterior, lo que destaca las tendencias de los precios en productos y servicios clave.
Entre los principales productos que impactaron la inflación se encuentran la carne de res, la vivienda propia, otros alimentos cocinados y el transporte aéreo. Por otro lado, algunos productos como la gasolina de bajo octanaje, la cebolla y el huevo experimentaron una disminución de precios. Este comportamiento subraya cómo ciertos sectores están viendo aumentos significativos en costos, mientras otros logran mitigar el impacto de la inflación. Los servicios aumentaron un 0.22%, mientras que las mercancías lo hicieron en un 0.25%, lo que refuerza la tendencia de alza en los productos básicos.
Aunque la inflación muestra señales de moderación, el impacto en los hogares mexicanos sigue siendo relevante. A medida que la economía mexicana continúa adaptándose, será fundamental monitorear estos cambios y cómo afectan el bolsillo de los consumidores.
Prospectiva:
A medida que la inflación en México se mantiene en una trayectoria moderada con una tasa anual de 3.67%, se espera que el comportamiento de productos básicos continúe siendo una preocupación clave. En el futuro cercano, el monitoreo de los precios de servicios y productos alimenticios será esencial para comprender cómo los consumidores se ven afectados por las variaciones en los costos.
