El magnate mexicano Carlos Slim Helú expresó su respaldo al Plan México de la presidenta Claudia Sheinbaum, destacando su enfoque en mantener la estabilidad macroeconómica, controlar la inflación y evitar cambios bruscos en la política interna. Durante su conferencia anual este 10 de febrero, el empresario más rico del país subrayó la necesidad de impulsar una inversión pública-privada del 25% del PIB para acelerar el crecimiento económico.
Slim enfatizó la urgencia de ejecutar un gasto expansivo en infraestructura, especialmente a través de Pemex y la CFE, para garantizar seguridad energética y dinamizar la economía. “Ojalá esa inversión se pudiera hacer y acelerar cuanto antes”, señaló, revelando que sus empresas están listas para invertir cerca de 100 mil millones de pesos. Además, criticó el bajo crecimiento histórico de México (2% en 43 años) y las 14 reformas fiscales de gobiernos pasados que, según él, ignoraron el desarrollo social.
El ingeniero reconoció avances recientes, pero advirtió sobre riesgos futuros: “Hay que cuidar la inflación, el presupuesto y el déficit”. Para Slim, equilibrar ingresos y gastos gubernamentales, junto con una inversión robusta, son pilares para evitar estancamiento. Su propuesta del 25% del PIB en inversión busca reactivar sectores clave como telecomunicaciones, energía y transporte, áreas donde sus empresas tienen fuerte presencia.
Slim respondió con dureza a críticas de premios Nobel de economía y al Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT), que cuestionan la preponderancia de Telcel en el mercado. “¿Está mal que Telcel sea competitivo y les gane a AT&T? Si eso piensan los Nobel, son unos estúpidos”, afirmó. Cuestionó la autonomía del IFT y retó al regulador a definir reglas claras: “Si quieren que seamos más pequeños, dejamos de invertir, pero sin afectar el servicio”.
El presidente honorario de Grupo Carso defendió el modelo de sus empresas, señalando que ninguna administración les permitió ofrecer televisión de paga, lo que limita su supuesta ventaja. Insistió en que la competencia con firmas extranjeras como AT&T es justa y llamó al IFT a establecer parámetros específicos en lugar de “acusaciones vagas”.
El respaldo de Slim al Plan México refleja una alianza inusual entre el sector privado y el gobierno actual. Con Sheinbaum priorizando estabilidad y Slim impulsando inversiones masivas, el desafío será mantener el equilibrio entre crecimiento, control inflacionario y equidad social. Mientras tanto, la polémica en telecomunicaciones revela tensiones pendientes entre innovación empresarial y marcos regulatorios.
