Con la inminente desaparición del Instituto Nacional de Transparencia, Acceso a la Información y Protección de Datos Personales (INAI), la Secretaría de Anticorrupción y Buen Gobierno, encabezada por Raquel Buenrostro, presentó un nuevo esquema para garantizar el acceso a la información y la protección de datos personales en México.
Durante la conferencia presidencial, Buenrostro explicó que la función del INAI será absorbida por distintos organismos. Como parte de esta reestructuración, se creará el nuevo ente denominado «Transparencia para el Pueblo», el cual operará bajo un esquema descentralizado dentro de la Secretaría de Anticorrupción y Buen Gobierno. Según la funcionaria, este cambio no restringe ni limita el acceso a la información pública, sino que amplía la obligación de las dependencias para informar a la ciudadanía.
A diferencia del INAI, que operaba a nivel federal con siete comisionados, el nuevo esquema contará con 16 organismos autónomos, cada uno enfocado en sectores específicos del gobierno. En el caso del Poder Ejecutivo, el nuevo organismo de transparencia tendrá un único titular en lugar de siete comisionados. Los poderes Legislativo y Judicial, así como sindicatos, partidos políticos y otras instituciones, también contarán con sus propios organismos garantes. En total, serán 18 órganos encargados de garantizar la transparencia, en lugar de un solo organismo federal.
En cuanto a la protección de datos personales, el esquema también cambiará. Ahora habrá 16 organismos encargados de proteger la información de los ciudadanos en cada sector del Gobierno federal, mientras que la Secretaría de Anticorrupción y Buen Gobierno asumirá el control sobre la protección de datos en posesión de particulares.
Uno de los puntos clave de esta transición es la continuidad de la Plataforma Nacional de Transparencia, la cual almacena más de 15 mil millones de archivos públicos. Aunque esta plataforma no estaba regulada por ley, el gobierno asegura que se establecerá un marco normativo para garantizar su permanencia y auditoría. Para ello, se implementará un validador criptográfico, que permitirá realizar auditorías forenses y garantizar la integridad de los datos almacenados.
Raquel Buenrostro insistió en que este nuevo modelo absorberá el 80% del trabajo del INAI con solo el 35% de su estructura presupuestaria, lo que, según el gobierno, permitirá una mayor eficiencia en los procesos de transparencia y protección de datos. La desaparición del INAI forma parte de la reforma de simplificación orgánica impulsada por el expresidente Andrés Manuel López Obrador y aprobada en el Congreso en noviembre pasado.
El gobierno ha asegurado que con estos cambios se mantiene el acceso a la información pública y se refuerza la transparencia. Sin embargo, persisten dudas sobre si este nuevo modelo realmente garantizará la rendición de cuentas o si, por el contrario, representará un retroceso en los mecanismos de vigilancia ciudadana.
