Un total de 99 policías municipales de Culiacán decidieron renunciar a la corporación tras negarse a realizar los exámenes de control y confianza que les fueron solicitados por las autoridades. Así lo informó Gerardo Mérida Sánchez, secretario de Seguridad Pública en Sinaloa, quien aseguró que estas renuncias fueron voluntarias y no resultado de presiones externas. Según el funcionario, en ningún momento se les pidió a los oficiales que abandonaran sus puestos, sino que la decisión fue tomada de manera personal por cada uno de los agentes.
Los exámenes de control y confianza son una parte crucial del proceso de depuración en las fuerzas de seguridad de todo el país, y Culiacán no es la excepción. Las autoridades locales han establecido que los policías municipales deben someterse a este proceso para garantizar que estén en condiciones de desempeñar sus funciones con integridad y transparencia. Mérida Sánchez detalló que los agentes deberán viajar a la Ciudad de México para realizar los exámenes en las instalaciones de la Guardia Nacional, con fechas programadas para finales de noviembre y principios de diciembre.
Este proceso de evaluación se enmarca en una serie de medidas tomadas para fortalecer la seguridad en Culiacán, una ciudad que atraviesa una grave crisis de violencia debido a la pugna entre grupos criminales. El 25 de septiembre, un operativo del Ejército Mexicano resultó en una revisión exhaustiva de las armas de los elementos de la Policía Municipal, lo que dejó a la ciudad sin presencia policial durante más de un mes. La revisión, que se extendió más de lo previsto, fue parte de una estrategia para asegurar que las armas en posesión de la policía cumplieran con los estándares legales y no estuvieran relacionadas con actividades ilícitas.
La salida de 99 policías ha generado preocupación, ya que la ciudad quedó temporalmente sin suficientes elementos para hacer frente a los altos niveles de violencia en la región. Durante la ausencia de los oficiales, la inseguridad en Culiacán se ha mantenido en niveles elevados, lo que ha aumentado la presión sobre las autoridades locales y federales para garantizar la estabilidad pública. Los nuevos exámenes de control y confianza son una medida tomada para reforzar las capacidades de las fuerzas de seguridad y, al mismo tiempo, depurar la corporación de elementos que no cumplen con los requisitos establecidos por las autoridades.
Gerardo Mérida Sánchez advirtió que aquellos oficiales que no se presenten a los exámenes de control y confianza quedarán fuera de la policía municipal. El proceso de evaluación es fundamental para asegurar que solo aquellos elementos que cumplen con los estándares de seguridad y ética permanezcan en la corporación. Para el resto de los agentes, las fechas para las evaluaciones están fijadas y se espera que, al concluir el proceso, los 750 policías municipales que participen sean evaluados, con otros 300 elementos pendientes por confirmar sus fechas.
