Ante las recientes amenazas comerciales lanzadas por el Presidente electo de los Estados Unidos de América, mucho se ha hablado del futuro del T-MEC, pues Donald Trump emitió una serie de condiciones para mantener a México en dicho pacto comercial de América del Norte, entre ellas que México genere condiciones de comercio con China que no afecten los intereses estadounidenses.
En ese contexto, hemos visto una serie de acciones por parte del Gobierno de México preparándose para la toma de protesta de Trump, las cuales indudablemente han sido un esfuerzo para mostrar actos de buena voluntad con el vecino del norte para mantener activo el principal acuerdo comercial de nuestro país. El primero de estos sucesos fue el cateo de Izazaga 89 o Mexico Mart, donde se decomisaron más de 260 mil piezas de productos chinos falsificados.
A esto han seguido otros cateos para identificar productos chinos falsificados en distintos puntos del país, como el de la Isla de Angelópolis en Puebla y en los locales de Merca China, Super Hogar e Hiper Casa en Hermosillo, resaltando la iniciativa del Gobierno Federal de México para atender las demandas del próximo Presidente de Estados Unidos.
Sumado a esto, ayer 19 de diciembre, la Presidenta de México Claudia Sheinbaum firmó un decreto temporal por el cuál, de acuerdo al comunicado de presidencia, “se protege a la industria textil mexicana con el incremento temporal de 35 por ciento al arancel de 138 fracciones de mercancías confeccionadas; el 15 por ciento a la importación de 17 fracciones de mercancías textiles, así como aumentar la lista de los productos que no pueden importar mediante el Programa de la Industria Manufacturera, Maquiladora y de Servicios de Exportación (IMMEX)”.
Esta decisión es una clara respuesta a las peticiones estadounidenses, pues el principal afectado de este arancel será China, ya que como se declara en el subapartado correspondiente a la Secretaría de Economía en la página del Gobierno de México, en el tema de Agendas Estratégicas, “México y China no cuentan con un tratado de libre comercio y los intercambios comerciales se rigen en su mayor parte por los compromisos de ambos en el marco de su membresía en la Organización Mundial del Comercio”.
Con esto en mente, cabe preguntarnos ¿estas acciones serán suficientes para calmar las amenazas de Trump? ¿Cuál será la reacción del Gobierno de China ante las decisiones del Gobierno de México? ¿Cuáles serán las próximas concesiones al futuro Gobierno de Estados Unidos? Al tiempo lo sabremos.
