Todo parece indicar que el tema que estará marcando agenda durante los próximos meses dentro del círculo rojo y entre la sociedad en general, serán las discusiones que se generarán sobre una posible reforma electoral. Si bien, esta idea se ha estado barajando desde el sexenio anterior, bajo el mandato del ex presidente Andrés Manuel Lopez Obrador, es ahora la Presidenta Claudia Sheinbaum quien empuja principalmente la realización de esta reforma, pues el sábado 2 de agosto encomendó a Pablo Gómez, (ex titular de la Unidad de Inteligencia Financiera), la creación de una comisión para discutir este tema, donde se sabe que participan diversos personajes públicos como Rosa Icela (Secretaria de Gobernación), José Antonio Peña (Titular de la Agencia Digital para la Transformación), Ernestina Godoy (Consejera Jurídica) y Arturo Zaldívar (ex ministro de la SCJN), por mencionar algunos.
Ante un tema de interés nacional como éste, uno de los principales cuestionamientos, o preocupaciones, sería el de la representatividad de los diversos puntos de vista en el país que pudieran existir, ya que hasta el momento los liderazgos de todos los partidos de oposición reportan que no han sido invitados a dicha discusión, ni tampoco se ha dado a conocer hasta el momento alguna invitación a personajes reconocidos de la sociedad civil organizada o la academia.
Otra situación que parece importante mencionar, es el cuestionamiento a otro punto controversial en torno a una posible reforma, como es la desaparición de la figura de representación proporcional (plurinominales), donde existe una falta de uniformidad en el posicionamiento de Morena. Por poner un ejemplo, según la Senadora Andrea Chávez, en programa con Azucena Uresti, la comisión que se formó hará una de sus tareas escuchar a la gente, pues asegura que las personas lo que quieren es que las elecciones sean menos caras y que no se “cuelen personas impresentables” a través de las listas plurinominales; pero que al final, no hay ninguna decisión tomada por el partido.
Esto, a pesar de que Claudia Sheinbaum ha expresado su opinión sobre desaparecer a las figuras de representación proporcional, donde en su conferencia de la mañana del 25 de junio comentó que “el problema son las listas plurinominales, entonces, ¿Qué quiere decir eso? Supongamos que una persona, Juan Pérez, es candidato de un partido político al distrito 1 de la Ciudad de México. Gana el de ese partido político. Pero, en segundo lugar muy cerca, quedó Pedro López de otro partido político. Cuando terminan las elecciones, los que quedaron en mejor lugar, que tienen menos diferencia en el segundo lugar, esos entran como representación de la minoría, y no listas, ¿Qué virtud tiene esto? Que todos van a territorio a presentarse con la ciudadanía a hacer campaña. Entonces, una de las consideraciones que estamos tomando para que las listas de plurinominales, pues se eliminen, y que sea a partir del trabajo territorial que se hace”. De esta forma, mientras que la Presidenta expresa de forma más clara la desaparición de los plurinominales, otros personajes de Morena eligen ser más contenidos en sus declaraciones al respecto.
Esa medida de contención en cuanto a declaraciones de una posible eliminación de los plurinominales cobra sentido si se toma en cuenta la opinión significativamente positiva que puede guardar la población respecto a una reforma electoral; tomando como referencia una encuesta realizada por Mitofsky a nivel nacional a través de 1,000 entrevistas del 9 al 11 de julio de este año a ciudadanos mayores de 18 años con dispositivos móviles inteligentes con acceso a internet, donde se les hizo la pregunta de “¿Se deben modificar las reglas electorales en México?”, el 49.6% de los encuestados considera urgente modificar las reglas electorales, el 26% opina que el sistema actual funciona adecuadamente y el 20.1% estaría a favor de realizar ajustes parciales. Con estos datos, la contención en declaraciones por parte de Morena se entiende debido a que una fuerte narrativa en contra de los plurinominales pudiera generar temor en ciertos sectores de la población ante la idea de pérdida de balances en el Congreso, lo que podría influir en la opinión pública respecto a hacer o no una reforma. Esta medición puede ser consultada en el sitio web de la encuestadora.
Lo anterior, puede verse ejemplificado en el ejercicio realizado el 20 de agosto por Polls.mx, donde se observa cómo podría quedar distribuida la Cámara de Diputados, pues actualmente de los 500 diputados que se componen de los electos por mayoría relativa y los de representación proporcional, Morena cuenta con 253 Diputados (50.6%), el PAN con 71 (14.2%), el PVEM con 62 (12.4%), el PT con 49 (9.8%), el PRI con 37 (7.4%), MC con 27 (5.4%) y un independiente (0.2%). En cambio, si se eliminara la figura de los plurinominales, según este ejercicio, Morena contaría con 176 Diputados (58.7%), el PAN con 31 (10.3%), el PVEM con 44 (14.7%), el PT con 36 (12%), el PRI con 11 (3.7%), MC con 1 (0.3%) y un independiente (0.3%). Esto deja en claro la situación de superioridad en la quedaría el partido dominante y sus aliados ante las otras fuerzas políticas.
Si bien, uno de los posicionamientos con el que defienden su postura en Morena es que esta posible eliminación de los representantes plurinominales haría un dibujo realista de la situación actual del país en términos de preferencias electorales, ¿Qué tan positivo es para la democracia mexicana el debilitamiento de las demás fuerzas políticas existentes a nivel nacional?, ¿Qué tan sano, electoralmente hablando, puede ser para un país la eliminación institucional de la diversidad partidista ante la falta de competencia?, ¿O es mejor preservar una representatividad “subsidiada” que impulse la existencia de contrapesos políticos? Más allá de los cuestionamientos que podamos realizar, la realidad al tiempo la sabremos.
