Con la posible aprobación de la reforma electoral propuesta por la presidenta Claudia Sheinbaum, vale la pena preguntarnos, ¿qué contempla? Su propuesta abarca 10 puntos principales: la elección de la representación proporcional del Congreso de la Unión, reducción del gasto, mayor fiscalización, voto en el extranjero, tiempos de radio y televisión, inteligencia artificial, cómputos distritales, democracia participativa, no nepotismo y la no reelección.
De acuerdo con lo que plantea la presidenta en su propuesta, la Cámara de Diputados mantendría la cantidad de 500 integrantes, 300 electos por mayoría relativa y 200 por representación proporcional. Suena muy similar a lo que sucede actualmente, sin embargo la forma en que se eligen estos 200, cambia y es en este punto donde se han dado la mayoría de conversaciones entre actores políticos y la sociedad en medios y redes sociales.
Actualmente, según el artículo 54 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, los 200 diputados plurinominales se toman de un sistema de asignación por listas regionales, donde los partidos políticos, para poder obtener el registro de dichas listas, deben acreditar participar en por lo menos 200 distritos uninominales. Además, deben haber alcanzado el 3% de la elección, donde siguiendo el principio de representación proporcional, de acuerdo con su votación nacional emitida se les asigne el número de diputados de su lista regional que les corresponda, para lo que el INE utiliza el sistema de cociente natural y resto mayor.
Este es un punto clave, ya que las listas regionales de los partidos son listas cerradas, donde los partidos definen quiénes entran en dichas listas y el orden en que serán consideradas para el proceso de selección plurinominal, donde entre más arriba de la lista se encuentren los personajes políticos, tendrán mayor probabilidad de ocupar el cargo.
Ese modelo cambia en la propuesta de reforma, donde de acuerdo con lo presentado por la presidenta, para los 200 curules de representación proporcional, se elegirían “97 candidatos que no resultaron ganadores, pero obtuvieron los mejores resultados en su partido, 95 de votación directa por circunscripción y por partido político, eligiendo un hombre y una mujer, y 8 que serán de mexicanos residentes en el extranjero”.
Aquí es donde se encuentra el punto de tensión entre legisladores, incluso entre los mismos aliados de Morena que según información del medio Animal Político, han llegado a señalar que su voto iría en contra de lo que plantea la reforma, con declaraciones como la del coordinador del PT en la Cámara de Diputados, Reginaldo Sandoval, quien “advirtió que su bancada no acompañará una reforma que implique un retroceso democrático y alertó por el riesgo de volver a un partido de Estado”.
Estos comentarios surgen principalmente por los 97 diputados que serían electos entre los candidatos que no resultaron ganadores, es decir los mejores perdedores, sin embargo en el contexto político actual, lo más probable es que estos pudieran pertenecer a MORENA, marcando un dominio de dicho partido en la Cámara de Diputados, reforzado sistemáticamente, disminuyendo drásticamente la representación de los partidos de oposición e incluso de los propios aliados de Morena.
Por otra parte, respecto a los 95 diputados que serían electos por votación directa por circunscripción de entre las listas, este mecanismos es cuestionado por diversas fuerzas políticas debido a que al abrir la selección de estos legisladores podría provocar la activación de estructuras electorales para favorecer a personajes que no representen un contrapeso de fuerzas real al interior de la cámara, dejando fuera a personajes políticos que pudieran organizar de mejor manera una oposición política ante la fuerza política mayoritaria. Si bien este punto es causante de crítica, al mismo tiempo es mostrado por otras voces como favorable, pues se puede encuadrar como que terminaría con la asignación cupular de posiciones a personajes políticos que no deben competir en territorio y que normalmente obtienen un cargo plurinominal.
En cuanto a la Cámara de Senadores, la propuesta eliminaría a los plurinominales, pasando de 128 a 94 senadurías, 64 de mayoría relativa y 32 de primera minoría. En este caso, esta situación podría generar un bipartidismo en dicha cámara, ese análisis queda para otra columna. De momento, cabe preguntarnos ¿la presidenta ha abanicado tanto con la propuesta de reforma electoral para generar negativos a aliados que no pertenecen a su facción política? ¿en caso de concretarse, representaría la consolidación de un partido de estado? ¿Qué partidos dejarían de estar representados en el poder legislativo en caso de aprobarse la reforma y fuera válida en las elecciones de 2027?¿Qué tan reducida quedaría la oposición en el legislativo en 2027 tras una posible victoria amplia de Morena en la elección intermedia? Al tiempo lo sabremos.
