El pasado 5 de febrero, con motivo del aniversario de la Constitución de 1917, la presidenta Claudia Sheinbaum envió una propuesta de reforma al Congreso con la que buscaría eliminar la reelección en todos los puestos de elección popular, así como la prohibición expresa de que ningún familiar pueda suceder de manera inmediata a otro, tratándose de un puesto de elección popular, es decir, eliminar el nepotismo. Lo anterior, sin lugar a duda generó conversación entre la clase política mexicana, de todos los partidos, incluso el de la presidenta Sheinbaum, debido a que a más de uno pudiera hacerle cambiar los planes de su carrera política.
Sin embargo, quienes ocupen un cargo político por elección popular actualmente pueden estar tranquilos, ya que en caso de ser aprobada esta reforma, aplicará a partir del 2030, de acuerdo con lo dicho por la misma Presidenta Sheinbaum y el coordinador de los diputados de Morena en el Congreso, Ricardo Monreal.
Cabe recordar que de momento, de acuerdo al Sistema de Información Legislativa: “a nivel federal los senadores podrán reelegirse hasta por dos periodos consecutivos y los diputados hasta por cuatro periodos sucesivos; es decir, ambos podrán continuar en su cargo por un máximo de 12 años. Para el nivel local los estados deberán establecer la reelección consecutiva para los cargos de presidentes municipales, regidores y síndicos por un periodo adicional, únicamente si la duración del mandato de los ayuntamientos no supera los tres años. Asimismo, los diputados y diputadas de las legislaturas de los estados podrán reelegirse hasta por cuatro períodos consecutivos”. Esto de acuerdo a los Arts. 59, 115, 116 y 122 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, de acuerdo a la misma fuente.
Como todo, esta reforma puede percibirse desde diversos puntos de vista, tanto positivos como negativos. Por un lado, para aquellos a favor de la reelección en los diversos cargos de representación popular, puede significar la posibilidad de dar continuidad a planes de trabajo de ciertos personajes políticos que pudiesen representar un cambio positivo para sus respectivas comunidades que dependen en su mayoría de la prolongación en el tiempo para poder ser realizados, ya que un plazo de 3 años pudiera no ser suficiente tiempo para lograrlos.
Por otra parte, aquellos que se posicionan en contra de la reelección pudieran sostener que esta propuesta de reforma es positiva ya que ayudan a evitar que personajes políticos que han pasado de un cargo a otro sin aportar un cambio positivo a la sociedad, se perpetúen en la vida política y gubernamental de nuestro país a través de la reelección en diversos cargos de elección popular.
Si lo vemos con detenimiento, ambos puntos de vista pudieran tener razón, de acuerdo a casos específicos. Sin embargo, la única respuesta correcta la tendrá el tiempo y sus consecuencias, ¿qué pasará? Al tiempo lo sabremos.
