Tras la constante crítica internacional que ha señalado a Israel por sus ataques contra Palestina, algunos de sus aliados: Francia, Canadá e Inglaterra, han decidido replantear su posicionamiento en relación a este y poner sobre la mesa la posibilidad de imponer sanciones comerciales. De acuerdo con la agencia europea de noticias, Euronews, los líderes de dichos países señalan que si Israel no pone fin a su más reciente ofensiva en la Franja de Gaza y elimina las restricciones a la ayuda humanitaria procederán con sus acciones sancionadoras. El Primer Ministro britanico, Keir Starmer, señaló que “es una situación seria, inaceptable e intolerable. Por eso, estamos trabajando intensamente con otros líderes sobre cómo responder a esta situación”. Por su parte, el Primer Ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, buscó encuadrar la intención de desbloquear el apoyo humanitario como un apoyo a grupos terroristas de Hamás señalando que eliminar las restricciones sería apoyar al grupo terrorista, y dejó en claro que Israel se defenderá hasta lograr la victoria total, alcanzando la liberación de todos los rehenes israelíes y la desmilitarización de la franja de Gaza.
Es esa justificación el punto central de la discusión, donde Israel sostiene que la batalla continuará hasta recuperar a los posibles 25 rehenes que aún están con vida en territorio palestino, la conversación gira en torno a los limites entre la percepción de lo que podría considerarse una medida justificada o mera venganza, pues si bien, Israel sustenta su escalada militar en los acontecimientos del 7 de octubre de 2023 donde más 1200 israelies fueron ultimados por cuerpos militares de Hamas y más de 5500 personas resultaron heridas, tras más de un año de conflicto, se estima que más de 50,000 palestinos han perdido la vida como consecuencia del avance militar israelita en la Franja de Gaza. Con estas comparativas la conversación deja de lado perspectivas, pues si bien en un inicio pudo haber sido percibido como algo natural que una nación responda a un ataque que pudo ser encuadrado como terrorista, Israel ha superado 41 veces el número de vidas tomadas en palestina en comparación de las arrebatadas por Hamas, por lo que incluso tomando en cuenta la ley del talión, ya se habría sobrepasado el “ojo por ojo y diente por diente” muchas vidas atrás.
Todo esto pone de contexto un marco de crueldad humanitaria, donde uno de los temas que cobra mayor relevancia es el desabasto de alimentos en la región de Gaza donde el hambre también está tomando su porción de bajas en la batalla, pues aún cuando la agencia israelí que aprueba los envíos de ayuda a Gaza ha informado que se ha autorizado la entrada de cinco camiones con víveres, de acuerdo al medio CNN, el jefe de ayuda humanitaria de la ONU, Tom Fletcher, lo ha descrito como una una “gota en el océano de lo que se necesita con urgencia”. Esto da pie a la continuidad de una larga conversación, ¿qué peso tienen organismos como las Naciones Unidas en conflicto bélicos donde las fuerzas encontradas son completamente desproporcionadas? ¿Qué solución que no contemple también el uso de la fuerza militar podría poner un alto en un conflicto de este tipo? ¿Si otra nación interviniera militarmente para poner un alto en el conflicto, hasta qué punto de agresión sería considerado un promotor de la paz y en qué momento se volvería de igual modo un agresor que comete actos de crueldad humanitaria?
