Se están dando en Nueva York, sede las Organización de las Naciones Unidas (ONU), pláticas en los más altos niveles de la diplomacia internacional para tratar de rescatar la “solución de dos Estados”, con respecto de la situación de conflicto entre Israel y Palestina. Este conflicto tuvo su origen en una época muy, muy lejana, previo a la existencia de las Naciones Unidas, donde la petición hasta la fecha siempre ha sido la misma: la existencia de dos naciones con una capital compartida, Jerusalén. La conversación fue traída de regreso a la mesa de negociación internacional por diversas potencias mundiales tras la prolongación del más reciente conflicto entre Palestina e Israel; siendo Francia, Reino Unido, Canadá y Estados Unidos quienes han dado su posicionamiento al respecto, generado dos bloques, uno de soporte al reconocimiento del Estado Palestino y otro de rechazo a esta propuesta.
Por parte del bloque a favor del reconocimiento del Estado de Palestina, el Ministro Francés de Asuntos Exteriores para Europa expresó que “habiendo aprendido las lecciones de su historia, manchada con sangre de guerras fratricidas, y fiel a los principios con los que se fundaron las Naciones Unidas hace 80 años, Francia considera sagrado el derecho a la autodeterminación… Porque no hay nada más valioso que la dignidad de ser libres en la tierra de nuestros ancestros. Porque ser despojados de este derecho inevitablemente lleva al resentimiento, la violencia y la guerra… Ahora, el proyecto de dos Estados, cuyos derechos sean reconocidos y respetados, está en peligro mortal… Como escribió el Presidente de Francia en su respuesta a la Autoridad Palestina el 24 de julio, en vista de los compromisos históricos que se han realizado y aquellos que les seguirán, en nombre del derecho inalienable de la autodeterminación de las personas, en un momento donde la solución de dos Estados está más amenazada que nunca, Francia está preparada para reconocer plenamente al Estado de Palestina, y lo hará en septiembre”.
De igual manera, en la misma línea de respaldo de reconocimiento Palestino, el Primer Ministro del Reino Unido mencionó que “nuestra meta sigue siendo un Israel seguro junto con un Estado Palestino viable y soberano, pero en este momento esa meta esta bajo presión como nunca antes… Yo siempre he dicho que reconoceremos un Estado Palestino para contribuir a un proceso de paz apropiado en el momento de máximo impacto para la solución de dos Estados. Con esa solución ahora bajo amenaza, es el momento de actuar… Hoy, como parte de este proceso hacia la paz, puedo confirmar que el Reino Unido reconocerá al Estado de Palestina en la Asamblea General de las Naciones Unidas en septiembre, a menos que el Gobierno de Israel tome pasos sustanciosos para acabar con esta pésima situación en Gaza, acceda a un cese al fuego y se comprometa con una paz sustentable y a largo plazo, reviviendo el prospecto de una solución de dos Estados.”
Finalmente, en el mismo sentido de apoyo a un Estado Palestino, el Primer Ministro de Candá dijo que “Canadá ha estado comprometido desde hace mucho tiempo en una solución de dos Estados. Un Estado Palestino independiente, viable y soberano existiendo lado a lado con el Estado de Israel en paz y seguridad… El sufrimiento profundo de civiles no deja lugar para
retrasos en acciones internacionales coordinadas para apoyar la paz, seguridad y dignidad de toda la vida humana. Preservar la solución de dos Estados significa mantenerse del lado de las personas que eligen la paz sobre la violencia y el terrorismo, honrando su deseo innato de una coexistencia pacifica de los Estados de Israel y Palestina como el único camino hacia un futuro próspero y seguro… Por estas razones, Canadá tiene la intención de reconocer al Estado de Palestina en la octogésima sesión de la Asamblea General de las Naciones Unidas en septiembre de 2025”.
En contraste, del lado del bloque opositor y siendo fiel a su postura de alianza con Israel, Estados Unidos a través del Departamento de Estado emitió un comunicado donde vulnera a la ONU, al señalar que no tiene capacidad ni relevancia como organismo mediador de conflictos internacionales, pues menciona que la ONU fungirá como anfitriona de una conferencia no productiva, realizando un truco publicitario, que lejos de promover la paz, servirá para prolongar la guerra, alentando a Hamas y demeritando los esfuerzos del mundo real para lograr la paz. Adicionalmente, busca poner toda la carga negativa de Hamas en Palestina, a la par de encuadrar a su homólogo francés, el Presidente Macron, con cierta incompetencia al manejar la situación, pues en el mismo desplegado se menciona que el reconocimiento del Estado Palestino fue bienvenido por Hamas y que esto refleja un patrón de gestos contraproductivos que solo alientan a esta organización terrorista, “alentándolos a la obstrucción de un cese al fuego, demeritando enormemente nuestros esfuerzos diplomáticos para acabar con el sufrimiento en Gaza, liberar a los rehenes, y guiar a todo el medio oriente hacia un futuro más próspero y brillante”.
¿Qué consecuencias puede traer a Estados Unidos la confrontación constante con quienes han sido sus aliados históricos con tal de sostener su posición geopolítica en medio oriente, respaldando a Israel en el conflicto contra Palestina? Al tiempo lo sabremos.
