Un grupo de piratas armados atacó las plataformas petroleras Ku-H y Zaap Delta, ubicadas en la Sonda de Campeche, según denunció la Sección 47 del STPRM (Sindicato de Trabajadores Petroleros de la República Mexicana). Al menos cinco personas abordaron las instalaciones, agredieron a trabajadores y sustrajeron equipos críticos como bombas, herramientas y sistemas de respiración autónoma. Hasta el cierre de esta nota, Pemex no se había pronunciado sobre el hecho ni revelado el monto total del botín.
Los trabajadores afectados fueron trasladados a Ciudad del Carmen, Campeche, para recibir atención médica, según reportes en redes sociales. La plataforma PB-KU-H, parte del activo Ku Maloob Zaap con capacidad para 100 millones de barriles de crudo, fue uno de los blancos. Los delincuentes no solo roban pertenencias personales, sino también equipos de comunicaciones, motores, válvulas y material de bombeo, presumiblemente destinados al mercado negro.
Este no es un caso aislado. En 2022, la misma zona registró 56 asaltos a 12 buques de carga, 5 embarcaciones pesqueras y 10 menores, además de plataformas en Campeche y Tabasco. En 2024, la Federación Internacional de los Trabajadores del Transporte solo reportó dos intentos de robo: uno en la Sonda de Campeche y otro en Dos Bocas, Tabasco. Las autoridades señalan que los piratas operan cuando las estructuras están ancladas o fondeadas, aprovechando la vulnerabilidad logística.
Los ataques exponen fallas en la protección de infraestructura energética en el Golfo de México. Aunque Pemex mantiene silencio, sindicatos y medios locales exigen reforzar protocolos de seguridad para evitar más pérdidas económicas y riesgos para la vida de los trabajadores. La recurrencia de estos incidentes refleja la operación de redes criminales especializadas en el robo de maquinaria industrial, un delito que impacta la producción petrolera nacional.
Con la Sonda de Campeche como eje estratégico para Pemex, la falta de acciones contundentes podría agravar la inseguridad en la región, afectando no solo a la industria, sino también a comunidades costeras dependientes de la actividad marítima.
