Este lunes, personas en prisión preventiva en diversas partes del país ejercieron su derecho al voto en el marco de las elecciones presidenciales. En el Estado de México, el proceso de votación comenzó en cuatro de sus cárceles, donde se espera una amplia participación.
En el penal Neza-Bordo, ubicado en Chimalhuacán, se habilitaron 12 mesas de votación para que 921 hombres y mujeres privadas de la libertad emitieran su sufragio. La jornada, que inició a las 8 de la mañana, se extenderá hasta las 17 horas, según informó Mario Gallardo López, vocal ejecutivo de la junta ejecutiva estatal.
En Tamaulipas, el Centro de Ejecución de Sanciones (CEDES) de Altamira fue el primero en implementar este ejercicio electoral. Un total de 112 personas privadas de la libertad podrán emitir su voto de manera libre y secreta. El proceso se lleva a cabo de manera coordinada entre autoridades penitenciarias, el INE y representantes de partidos políticos.
En Nuevo León, el Consejo Local del INE anunció que 2,571 personas en prisión preventiva en diferentes centros de reinserción podrán votar del 6 al 9 de mayo. Estas acciones buscan garantizar el ejercicio democrático para todas las personas, sin importar su situación legal.
El voto en prisión preventiva representa un avance significativo en el reconocimiento de los derechos civiles de las personas privadas de la libertad, contribuyendo así a fortalecer el sistema democrático en México.
