ONU pide priorizar al cambio climático en lugar de conflictos

Jair Figueroa
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En vísperas de Año Nuevo, el secretario general de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), Antonio Guterres, lanzó un llamado global desde la sede del organismo para que los gobiernos prioricen a las personas y al planeta por encima del gasto militar, al advertir que las guerras no solo profundizan crisis humanitarias, sino que también aceleran el cambio climático mediante emisiones masivas de gases de efecto invernadero.


El mensaje de la ONU ante un mundo en crisis

Antonio Guterres advirtió que el mundo entra a un nuevo año rodeado de “caos e incertidumbre”, marcado por conflictos armados, tensiones geopolíticas y una emergencia climática cada vez más profunda. En su mensaje, subrayó que existe una contradicción estructural: mientras millones de personas enfrentan pobreza, hambre y desplazamiento, el gasto militar global continúa en aumento.

De acuerdo con cifras presentadas por la ONU, el gasto militar mundial alcanzó los 2,7 billones de dólares durante el último año. Guterres alertó que, de mantenerse esta tendencia, la cifra podría más que duplicarse y llegar a 6,6 billones de dólares en 2035, desviando recursos clave que podrían destinarse a salud, educación, transición energética y adaptación climática.


H2: Gasto militar vs inversión social

H3: Recursos existen, pero no se priorizan

El secretario general fue contundente al afirmar que el problema no es la falta de recursos, sino la forma en que se asignan. Señaló que el mundo cuenta con el dinero suficiente para mejorar la calidad de vida global, reducir desigualdades y enfrentar el cambio climático, pero que las decisiones políticas han favorecido el armamentismo.

“Elegid a las personas y al planeta por encima del dolor”, pidió Guterres a los líderes mundiales, llamándolos a asumir responsabilidad histórica de cara a 2026.


H2: ¿Qué se podría lograr sin tanto gasto militar?

H3: El informe “El verdadero coste de la paz”

A solicitud de los Estados miembros, Guterres presentó en septiembre el informe “El verdadero coste de la paz”, donde se documenta el desequilibrio entre gasto militar y necesidades sociales urgentes.

El informe revela que reorientar apenas el 15% del gasto militar mundial sería suficiente para cubrir los costos anuales de adaptación al cambio climático en los países en desarrollo. Además, advierte que cada dólar invertido en el ámbito militar genera más del doble de emisiones que un dólar destinado a sectores civiles.

En términos de empleo, los datos son igualmente reveladores:

  • 1.000 millones de dólares en gasto militar generan unos 11.200 empleos.
  • La misma cantidad en energía limpia crearía 16.800 empleos.
  • En educación, hasta 26.700 puestos.
  • En salud, alrededor de 17.200 empleos.

Menos del 4% del gasto militar global bastaría para erradicar el hambre en el mundo antes de 2030, mientras que poco más del 10% permitiría vacunar a todos los niños del planeta.


H2: El “carbono de los conflictos”

H3: La huella climática de la guerra

Diversos estudios coinciden en que la guerra es uno de los mayores contaminantes del planeta. Las emisiones no provienen únicamente del uso de tanques, aviones y armamento pesado, sino también de la destrucción de ecosistemas, incendios forestales, reconstrucción de infraestructuras y desplazamientos masivos.

La plataforma The War On Climate estima que el conflicto entre Israel y Gaza generó 32,2 millones de toneladas de CO₂ en apenas 15 meses. Un estudio previo calculó que los ejércitos son responsables de aproximadamente 5,5% de las emisiones globales, más que la mayoría de los países del mundo.

Pese a ello, las emisiones militares siguen estando exentas de reportes obligatorios en muchos acuerdos climáticos internacionales. En la Unión Europea, por ejemplo, hasta el 82% de las emisiones militares no se reportan, mientras se proyecta un aumento del gasto en defensa de 100.000 millones de euros para 2027.


H2: Reparaciones climáticas y el caso Ucrania

H3: Un precedente histórico en discusión

La invasión rusa de Ucrania ha generado emisiones estimadas en 236,8 millones de toneladas de CO₂, además de la destrucción o daño de tres millones de hectáreas de bosques, reduciendo significativamente su capacidad de absorción de carbono.

Ucrania, que alberga un tercio de la biodiversidad europea, enfrenta pérdidas ambientales sin precedentes. La Iniciativa IGGAW documentó el uso de 18 millones de toneladas de combustible, incendios masivos y la destrucción de infraestructura energética clave.

Actualmente, Rusia enfrenta presiones internacionales para pagar 43.800 millones de dólares en lo que podría convertirse en el primer caso de reparaciones climáticas derivadas de un conflicto armado.


H2: Un llamado global con implicaciones locales

El mensaje de la ONU pone sobre la mesa una discusión clave para gobiernos y sociedades: ¿cómo se definen las prioridades en un mundo marcado por crisis simultáneas? La advertencia es clara: sin un cambio estructural en la asignación de recursos, los conflictos armados seguirán profundizando tanto el sufrimiento humano como el colapso ambiental.


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