El exasesor de Donald Trump, Steve Bannon, protagonizó un escándalo durante la Conferencia de Acción Conservadora (CPAC) en Washington al realizar un saludo asociado al nazismo, lo que provocó la cancelación inmediata del discurso de Jordan Bardella, líder del partido francés Agrupación Nacional y aliado de Marine Le Pen.
La reacción de la ultraderecha francesa: «No toleramos símbolos nazis»
Bardella, cuya intervención estaba programada para el 21 de febrero, anunció en un comunicado que retiraba su participación tras conocer que un orador anterior hizo un «gesto que hace referencia a la ideología nazi». Aunque no mencionó a Bannon, fotos del exestratega de Trump levantando el brazo en un saludo similar al régimen de Hitler circularon en redes, desatando críticas internacionales.
CPAC: Un evento dividido entre provocación y pragmatismo
El incidente ocurrió en un espacio que reunió a figuras clave de la derecha global, como Javier Milei, Santiago Abascal (Vox) y el propio Trump. Mientras Milei cautivó al público con un discurso carismático, Bannon —quien declaró que «el destino de Sudamérica está en manos de Milei»— opacó el evento con su polémico gesto, evidenciando tensiones internas entre los sectores más radicales y quienes buscan moderar la imagen pública.
Impacto político: ¿Un golpe a la unidad de la derecha?
La salida de Bardella refleja la estrategia de Marine Le Pen de distanciarse de símbolos extremistas para no perder apoyo en Europa, donde su partido es clave en el Parlamento. «El triunfo de Trump no es un llamado a alineamientos ciegos», advirtió Le Pen semanas antes, subrayando la necesidad de prudencia.
Mientras tanto, la Agrupación Nacional —la fuerza más votada en Francia en las elecciones europeas— busca evitar vínculos con provocaciones que dañen su credibilidad ante el electorado moderado.
Por si fuera poco el Eduardo Verástegui, recordado por su papel de actor y por ser emblema del conservadurismo en México, hizo un gesto parecido al finalizar su discurso. “Por eso es que voy a unirme al movimiento de Elon Musk y el presidente Trump. Mi corazón está con todos ustedes“, dijo para luego levantar la mano haciendo lo que parece ser el gesto insignia del fascismo.
