Trump acusa a la AP de «izquierda radical» por rechazar llamar «Golfo de América» al Golfo de México. ¿Qué implica esta censura mediática?
Donald Trump intensificó su guerra contra la Associated Press (AP), tachándola de «organización de izquierda radical» tras su negativa a reconocer el nombre «golfo de América» para el histórico golfo de México. El decreto del mandatario, emitido en su primer mes de gobierno, busca reescribir la geografía, pero la resistencia de la agencia noticiosa desató represalias sin precedentes: prohibió el acceso de sus periodistas al Air Force One y al Despacho Oval.
La orden de Trump: ¿Guerra cultural o capricho político?
En un discurso ante la Asociación de Gobernadores Republicanos, Trump justificó su medida: «AP nos trata mal y se niega a reconocer el nuevo nombre. Ahora los mantenemos fuera de conferencias». Aunque admitió que la AP podría ganar en tribunales si lo demanda, aseguró: «No importa. Es algo que nos importa mucho».
AP vs. Trump: Un pulso histórico
La Associated Press, fundada en 1841 y considerada un pilar del periodismo global, defendió su postura en una nota editorial: «El Golfo de México lleva ese nombre desde hace 400 años». Aclaró que el decreto de Trump solo aplica dentro de EE.UU., pero se negó a cambiar su estilo editorial. Mientras, Elon Musk respaldó al presidente tachando a la AP de «Associated Propaganda» en redes sociales.
Implicaciones: ¿Censura o defensa de la soberanía?
La medida de Trump ha dividido opiniones. Sectores conservadores aplauden su firmeza ante medios que califican de «hostiles», mientras organizaciones de prensa alertan sobre un ataque a la libertad de expresión. La AP, que provee contenido a miles de medios en el mundo, enfrenta un dilema: ceder a la presión o arriesgarse a perder acceso exclusivo a la Casa Blanca.
