La ministra presidenta de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), Norma Piña, se unió recientemente a las manifestaciones de los trabajadores del Poder Judicial que mantienen un bloqueo en los alrededores de la Cámara de Diputados. En un acto de apoyo, Piña se dirigió al plantón donde se encuentran los inconformes y se unió a su caminata, en la cual fue recibida con vítores y gritos de aliento por parte de los manifestantes.
Durante su visita, Norma Piña expresó su firme respaldo a la causa de los trabajadores, proclamando: “El Poder Judicial no va a caer”. Esta declaración fue recibida con entusiasmo por los manifestantes, quienes respondieron con consignas como “Ese apoyo sí se ve”, “Norma Piña no está sola” y “Se ve, se siente, la ministra está presente”. La presidenta de la Corte se unió a la marcha desde la avenida Eduardo Molina hasta la entrada de la Cámara de Diputados, vistiendo una camiseta blanca con los emblemas de la SCJN y del Consejo de la Judicatura Federal (CJF).
La manifestación, que comenzó el 3 de septiembre, ha bloqueado los accesos a la Cámara de Diputados con el fin de impedir que los legisladores se reúnan para discutir la reforma judicial propuesta. Sin embargo, los diputados lograron instalar una sede alterna en la Sala de Armas de la Ciudad Deportiva Magdalena Mixhiuca, donde la iniciativa fue aprobada por Morena y sus aliados.
El 5 de septiembre, la ministra Piña abrió una consulta entre los ministros de la SCJN para determinar si el Pleno podría ordenar la suspensión del procedimiento de discusión de la reforma judicial. En respuesta a esta consulta, la presidencia de la Corte emitió dos acuerdos que instruyen la revisión del ejercicio de la facultad de atracción del dictamen y la formulación de la consulta correspondiente sobre la suspensión del procedimiento.
La Asociación Nacional de Magistrados de Circuito y Jueces de Distrito del Poder Judicial de la Federación (JUFED) había solicitado anteriormente al Pleno de la Suprema Corte atraer el dictamen de la reforma al Poder Judicial y ordenar su suspensión. Esta solicitud se realizó antes de que la Cámara de Diputados aprobara la reforma en sus comisiones.
En respuesta a estos acontecimientos, el presidente Andrés Manuel López Obrador declaró que no hay base legal para que la Suprema Corte detenga el proceso de análisis y discusión de la reforma. El mandatario calificó la posible intervención del Poder Judicial en este proceso como una “aberración” y una violación de la Constitución, subrayando que el análisis y aprobación de reformas corresponde al Ejecutivo y al Legislativo.
