Ni narcodictadura comunista, ni deriva autoritaria: es humanismo mexicano

Héctor O. Carriedo
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Con evidente mala fe y supina ignorancia, actores políticos del bloque opositor a la 4T, como el inefable lider del actual y decadente PRI, Alejandro “Alito” Moreno, insisten en su falaz intento de imponer en la narrativa política y mediática –sin ningún éxito- la etiqueta de “narco dictadura comunista” al Gobierno a cargo de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo.

Ello se suma a otras etiquetas como “deriva autoritaria”, mencionada por el intelectual resentido Héctor Aguilar Camín, y otros conceptos abstractos –sin ninguna evidencia– como concentración del poder y déficit democrático, expresados por comentócratas de medios tradicionales venidos a menos en propagandistas y manipuladores de derecha, así como por académicos de la transición “buenaondita”, “neoinstitucionalista” y “derechohumanista” que, al verse desplazados de los sitios de prominencia intelectual, mediática o institucional –que ostentaron durante el periodo neoliberal– se han convertido en frustrados y rabiosos opositores del gobierno en turno.

En efecto, este tipo de actores y detractores, además de exhibir su talante entreguista y antipatriota, ya rayan en la esquizofrenia discursiva, en su vana insistencia de pretender captar la atención de los segmentos más obtusos de la derecha estadounidense, buscando –de manera torpe– provocar una intervención de los EE.UU. en México.

Los hechos, las obras y los resultados de la 4T desmontan el discurso hueco y banal de los actores políticos y mediáticos de la oposición en México. Claudia Sheinbaum Pardo, refrendando su amplia legitimidad lograda en los comicios electorales de junio de 2024, cumple su primer año de gobierno con una gestión sobresaliente y brillante, demostrando resultados tangibles en diversos sectores y áreas prioritarias de la administración pública.

En materia de seguridad los resultados borran la patraña de la “narcodictadura”, toda vez que, en su primer año de ejercicio, el gobierno de Claudia Sheinbaum, capturó a 32 mil 400 delincuentes y generadores de violencia, decomisó 16 mil armas y 245 toneladas de droga, al tiempo que redujo homicidios dolosos en un 23.7%, el robo de vehículos en 48% y el asalto a transportistas en 55%. La estrategia de seguridad, basada en cuatro ejes: atención a las causas, fortalecimineto de la Guardia Nacional, inteligencia y coordinación con gobiernos de las entidades federativas, ha logrado gradualmente reducir la violencia en la mayor parte del país.

A la vez, se implementan políticas redistributivas, como el aumento sostenido del salario mínimo y programas sociales que permiten mitigar la pobreza laboral y de ingresos, fortaleciendo así la base social de legitimación y apoyo, al responder primordialmente a las demandas históricas de las clases mayoritarias.

Cabe resaltar que estas políticas redistributivas del presupuesto público, no afectan la estructura del capitalismo dependiente que ha predominado en el país por muchas décadas, ya que, ni son anticapitalistas ni tampoco antiempresariales, como falaz e inutilmente lo repite la propaganda de los actores políticos y mediáticos de la oposición derechista.
La 4T ha reducido la pobreza en 13.4 millones de personas y la pobreza extrema a su mínimo histórico. También la desigualdad ha disminuido; en el índice de Gini, México pasó del penultimo lugar en el continente americano en el 2018–solo antes de Chile–, al segundo lugar con menor desigualdad en América en 2025, solo después de Canadá, país que cuenta con un sólido Estado de bienestar.

Destacan el aumento del 12% al salario mínimo –acumulado de 135% desde 2018-la entrada de inversión extranjera directa, año tras año en niveles récord, y la recuperación paulatina de las empresas públicas estratégicas Pemex y CFE. Asimismo, se registran ingresos tributarios sin precedente y presupuestos históricos para pensiones y becas, lo que permite beneficiar al 82% de las familias en las distintas regiones del país. En rubros de infraestructura, en 2025 resalta la inversión de 180 mil millones de pesos para trenes de pasajeros.

Los programas sociales e incrementos salariales han reducido la pobreza de ingresos, de 20.5% de la población en 2024 a 20.1% en 2025. Esto ha fortalecido la legitimidad del Estado entre sectores populares; de esta legitimidad social surge el epíteto de populismo, de parte de los sectores elitistas y meritocráticos inconfomes con la actual política social del Estado mexicano. Si bien las clases sociales mayoritarias han sido favorecidas por las políticas redistributivas del presupuesto público, vale decir que aún coexisten sectores de población informales y migrantes excluidos de los avances logrados.

Con el Plan México, eje de la política de promoción económica de Claudia Sheimbaun. A pesar del pesimismo, la volatilidad e incertidumbre causados por las decisiones sobre aranceles del presidente Trump, ya se registra un crecimiento anual del PIB estimado en 1.1%-1.2%, con inflación bajo control, desempleo bajo –de las menores tasas de desempleo en el mundo– y estabilidad en el tipo de cambio.

El México de la 4T continúa operando –y lo seguirá haciendo por lo menos durante más lustros hacia el futuro– en la órbita del capitalismo dependiente, en el cual la economía mexicana está integrada al mercado global, mediante el T-MEC y otros acuerdos comerciales binacionales y multilaterales, los cuales han permitido, entre otras bondades, el crecimiento sostenido de las exportaciones manufactureras y el flujo continuo de inversión extranjera directa en la manufactura y la relocalización de inversiones (nearshoring).

El frente de las relaciones binacionales con el gobierno del presidente Trump es crucial, ya que actualmente representa más de 840 mil millones de dólares anuales de comercio bilateral. De ahí que la cooperación pragmática con EE.UU. ha sido la pauta en temas de seguridad fronteriza, migración y comercio, dada la importancia del T-MEC para la operación de la planta productiva, el nearshoring, el aumento del empleo y la estabilidad de la economía. Claudia Sheinbaum ha enfrentado con inteligencia, temple y firmeza las tensiones ante las amenazas de Trump para imponer aranceles adicionales, ejecutar deportaciones masivas y otras presiones previas a la revisión y actualización del T-MEC en el año 2026.

En el contexto del T-MEC y la relocalización de empresas internacionales en territorio mexicano, en el último lustro, el desempeño de la economía mexicana sigue dependiendo de la inversión del capital privado nacional y extranjero y, en mucho menor medida, de la intervención moderada del Estado que se manifiesta en la inversión pública en infraestructura física y social, y en las reformas constitucionales y legales que han sido trascendentes y profundas –como la reforma al poder judicial–, pero sin afectar la propiedad y la estructura del capital empresarial, industrial, comercial y financiero. El desafío consiste en ganar la confianza del sector privado nacional y extranjero, con la implementación plena y la legitimación por resultados de la reforma judicial.

Todo lo anterior se deriva del modelo del humanismo mexicano, que constituye una propuesta político-ideológica muy distinta a la del individualismo y la meritocracia neoliberal, pero tambien lejana de cualquier modelo socialista, colectivista o comunista conocido. El modelo se centra en el bienestar de los sectores de población más vulnerables y excluidos, y promueve reformas y políticas redistributivas en el marco de la planeación-programación gubernamental y el presupuesto público, mediante el aumento sostenido del salario mínimo y programas sociales –establecidos como derechos en la Constitución–, como la Pensión Universal para Adultos Mayores, las pensiones para personas con alguna discapacidad, para mujeres de 60-64, y las becas Benito Juárez y Rita Cetina para estudiantes.

Este modelo mexicano preconiza un proceso de desarrollo basado en la soberanía nacional –sobre todo energética y alimentaria–, mediante la recuperación sostenible de sectores estratégicos como la energía eléctrica, el petróleo y el agua, y la implementación de proyectos de infraestructura física y social –fundamentalmente clinicas, hospitales, planteles educativos como bachilleratos y universidades, construcción y reconstrucción de trenes, puertos, aeropuertos, carreteras y caminos rurales–, para impulsar y potenciar la dinámica de la economía de las regiones y propiciar la inclusión y la equidad en el acceso a los derechos establecidos en la Constitución en aras del bienestar y la justicia social.

A pesar de los reprobables casos recientes de actos de corrupción de alto impacto, la estrategia anticorrupción seguirá siendo el eje moral y el fundamento toral de este modelo humanista, que predica y practica con su ejemplo de compromiso, honestidad y transparencia la presidenta Claudia Sheinbaum, como condición necesaria para liberar recursos públicos que posibiliten sostener en el tiempo las políticas para el bienestar y la justicia social, recursos que antes eran desviados y malversados en cantidades inconmensurables, por los gobiernos neoliberales por medio de partidas secretas y contratos amañados de asociación público-privada.

A diferencia del ya agotado y socialmente fracasado modelo neoliberal que minimizó el papel del Estado en el crecimiento y desarrollo del país, el modelo del humanismo mexicano impulsa un Estado activo en la redistribución del ingreso, el fortalecimiento del mercado interno, el impulso y la rectoría de la economía nacional, sin afectar la propiedad privada ni los procesos de acumulación de capital de las empresas. Se trata de un modelo pragmático-moderado de centro izquierda – que nada tiene que ver con izquierda socialista, colectivista o comunista– el cual está demostrando ser efectivo para generar políticas de inclusión, equidad, bienestar y justicia social.

Claudia Sheinbaum ha galvanizado su liderazgo política y socialmente legítimo mediante resultados visibles y tangibles. Aunado a ello, las conferencias mañaneras constituyen un estímulo discursivo transparente y efectivo que la mantienen en niveles altos de aprobación de alrededor de 75% en octubre de 2025.

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