En el marco del Día Internacional de la Mujer, que se conmemora este sábado, el gobierno federal presentó la Cartilla de Derechos de las Mujeres, un documento que será distribuido a millones de personas y promovido a través de una red de voluntarias.
Se trata de una iniciativa para crear una Red de Mujeres voluntarias en todo el país, cuyo objetivo será difundir, promover y defender sus derechos. “Se espera que millones de mujeres se sumen a esta red para fortalecer el conocimiento y ejercicio de sus derechos”, dijo la presidenta Claudia Sheinbaum.
Citlalli Hernández, titular de la secretaria de las Mujeres, destacó que con la Cartilla de Derechos de las Mujeres se cumple con el compromiso 54 de los 100 para el Segundo Piso de la Transformación. Su propósito es fortalecer la igualdad sustantiva y erradicar todo tipo de violencia de género.
Este documento, considerado como una herramienta de educación popular, será distribuido en calles, plazas y escuelas para sensibilizar a mujeres y a hombres sobre 15 derechos fundamentales:
- A ser libre y feliz.
- A vivir en familia, en paz y con bienestar
- A la educación
- A la salud
- A la vivienda
- Derechos comunitarios
- A una identidad y a tener autonomía
- A la cultura
- A la libre expresión y al libre tránsito
- A la justicia
- A la participación política
- Derechos digitales
- Derechos de las niñas y las adolescentes
- A un trabajo digno y a un salario igualitario
- A a una vida libre de violencias
Esta cartilla ya está disponible en su versión digital y, con el apoyo de universidades culturales y del Instituto Nacional de Pueblos Indígenas, será traducida a 68 lenguas originarias para ampliar su alcance en clínicas, tiendas y escuelas.
Prospectiva:
La Cartilla de Derechos de las Mujeres tiene el potencial de ser un cambio fundamental en la lucha por la igualdad de género en México, pero su éxito dependerá de la implementación efectiva, el apoyo continuo a las mujeres voluntarias y la creación de políticas complementarias que apoyen el ejercicio de estos derechos en la vida diaria. Si se lleva a cabo adecuadamente, podría ser un modelo para otras naciones y contribuir significativamente a una cultura de paz, justicia y equidad para las mujeres.
