La alcaldesa de Chilpancingo, Guerrero, Norma Otilia Hernández Martínez, ha sido expulsada de Morena tras un escándalo que ha marcado un duro golpe a su carrera política y ha desencadenado una crisis de seguridad en la ciudad capital del estado. La decisión fue tomada por la Comisión de Honestidad y Justicia (CHJ) del partido, que resolvió cancelar su registro en el padrón de Morena debido a “supuestas conductas contrarias a la normatividad interna” del partido, según el Expediente CNHJ-GRO-145/2023.
El problema comenzó cuando un video mostró a Hernández Martínez interactuando con Celso Ortega Jiménez, presunto líder del grupo criminal Los Ardillos. En la grabación, la alcaldesa aparece saludando, platicando y desayunando con Ortega, lo que levantó serias sospechas sobre sus vínculos con la delincuencia organizada. Ante la presión y las acusaciones, Hernández Martínez anunció que se pondría a disposición de la Fiscalía General de la República (FGR) para esclarecer su situación.
El escándalo tuvo consecuencias inmediatas y graves en Chilpancingo. La ciudad enfrentó una significativa crisis de seguridad, afectando tanto a las colonias como al transporte público, donde se implementó un toque de queda para proteger a los usuarios. La situación se volvió insostenible, reflejando la magnitud del impacto que tuvo el escándalo en la seguridad local.
En el contexto de las recientes elecciones de 2024, Morena perdió la alcaldía de Chilpancingo frente a la alianza PRD-PRI-PAN. Alejandro Arcos, el nuevo alcalde electo, asumirá el cargo el 1 de octubre. La última aparición pública de Norma Otilia Hernández fue este sábado, en un acto político relacionado con la discusión de la reforma judicial en Chilpancingo de los Bravos, un evento que reflejaba el final de su carrera política bajo una nube de controversia y dificultades.
