La situación en el estado de Guerrero se ha vuelto crítica tras el impacto del huracán John, que ha dejado a 44,814 usuarios sin energía eléctrica, según reportes de la Comisión Federal de Electricidad (CFE). La mañana de este viernes, la empresa estatal informó que el número de personas afectadas aumentó considerablemente debido a las intensas inundaciones que han golpeado los municipios de Acapulco de Juárez y Chilpancingo de los Bravo.
Debido a la severidad de las inundaciones, las autoridades de Protección Civil han solicitado a la CFE desenergizar la infraestructura en varias regiones afectadas. Esta medida busca garantizar la seguridad de la población y minimizar riesgos ante las condiciones adversas provocadas por el huracán. La CFE ya había desconectado a 18,365 usuarios en la tarde del jueves, especialmente en Acapulco, donde las afectaciones eran más evidentes.
La empresa eléctrica explicó que estas desconexiones son una respuesta necesaria a las inundaciones generadas por las intensas lluvias que el huracán John ha traído consigo. La Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT) también reportó el cierre del Aeropuerto Internacional de Acapulco debido a que la plataforma quedó inundada tras el desbordamiento de la laguna de Tres Palos. Las operaciones en el aeropuerto permanecerán suspendidas hasta nuevo aviso.
Aunque el huracán John se ha degradado a tormenta tropical, su lento desplazamiento a lo largo de las costas de Michoacán y Colima mantiene a estas entidades en alerta. Germán Martínez, director general de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), advirtió que se prevén lluvias intensas y oleaje elevado, lo que puede desencadenar deslaves, el crecimiento de ríos y arroyos, así como inundaciones en diversas áreas.
La Coordinación Nacional de Protección Civil (CNPC) ha emitido alertas rojas de peligro máximo para varios estados, incluyendo Michoacán y Colima. Asimismo, algunas regiones de Jalisco también están en alerta naranja, indicando un peligro alto. El Gobierno del Estado de Colima ha decidido suspender las actividades escolares y no esenciales matutinas como medida de precaución para salvaguardar la integridad de la población.
La población en las áreas afectadas debe mantenerse informada y seguir las indicaciones de las autoridades, ya que las condiciones climáticas pueden seguir deteriorándose. El seguimiento de la situación y la preparación ante posibles evacuaciones son cruciales en este momento crítico.
