La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, anunció acciones legales contra Google —filial de Alphabet— por modificar el nombre del Golfo de México a “Golfo de América” en sus plataformas digitales, siguiendo un decreto del presidente estadounidense Donald Trump. “Si es necesario, iremos a una demanda civil”, declaró Sheinbaum, enfatizando que el cambio solo aplica a la plataforma continental de EE.UU., no al cuerpo de agua internacional.
Trump firmó una orden para renombrar la porción estadounidense del golfo, pero Sheinbaum aclaró que esto no otorga derechos sobre las aguas internacionales, denominadas Golfo de México desde hace más de 425 años. La medida ha generado críticas globales, tachándola de “caprichosa” y sin sustento legal. En contraste, la Encyclopaedia Britannica confirmó que mantendrá el nombre histórico en sus publicaciones, respaldando su decisión en el carácter internacional del golfo y su audiencia global.
La prestigiosa enciclopedia, fundada en 1768, rechazó alinearse al decreto de Trump a través de un comunicado en X e Instagram: “Atendemos a una audiencia internacional. El Golfo de México es un cuerpo de agua sobre el que EE.UU. no tiene autoridad exclusiva”. Destacaron que el nombre, vigente por siglos, refleja consenso histórico y geográfico, a diferencia de casos como el monte Denali en Alaska —cuyo cambio bajo Obama sí reconocen—, donde las jurisdicciones nacionales aplican.
Sheinbaum señaló que, aunque el decreto de Trump solo afecta la plataforma continental de EE.UU., Google extendió el cambio a todo el golfo en sus mapas, distorsionando la realidad geopolítica. La presidenta advirtió que esta acción podría violar tratados internacionales y la soberanía mexicana, exigiendo una corrección inmediata. Expertos legales sugieren que una demanda podría basarse en leyes de propiedad intelectual o acuerdos binacionales que protegen denominaciones geográficas.
Mientras el cambio de “Monte McKinley” a Denali en 2015 —impulsado por Obama— se ajustó a reclamos indígenas y procedimientos de la Junta de Nombres Geográficos de EE.UU., el caso del golfo carece de sustento similar. La Encyclopaedia Britannica subrayó esta diferencia: “Denali es un caso nacional; el Golfo de México trasciende fronteras”.
El conflicto destaca la importancia de preservar nombres geográficos históricos frente a decisiones unilaterales. Con el respaldo de instituciones como la Britannica, México busca defender no solo su soberanía, sino un legado compartido por múltiples naciones. La posible demanda a Google podría sentar un precedente contra la manipulación digital de la geografía por intereses políticos.
