Mario Marín, conocido como «El Gober Precioso», dejó el Centro Federal de Readaptación Social (CEFERESO) Número 1 «El Altiplano» después de que se le permitiera continuar su proceso judicial en libertad. Marín enfrenta cargos por tortura en relación con el caso de la periodista Lydia Cacho, a quien se le acusa de haber secuestrado y sometido a torturas físicas y psicológicas en 2005. La decisión de liberarlo se tomó tras la determinación de una jueza del Juzgado Segundo del Distrito en Quintana Roo, quien concluyó que los delitos imputados no justificaban la prisión preventiva.
El exgobernador de Puebla fue liberado tras el pago de 100 mil pesos, un monto fijado por la jueza, y el cumplimiento de varias medidas cautelares, que incluyen la colocación de un brazalete electrónico y la prohibición de abandonar el país. La Guardia Nacional escoltó a Marín hasta su residencia en Puebla, donde se le colocará el brazalete electrónico para supervisar su permanencia en libertad. Esta medida se implementa mientras continúa su proceso judicial.
Lydia Cacho, la periodista agredida, había sido arrestada en 2005 en Cancún y trasladada a Puebla, donde sufrió maltrato físico y psicológico. Su detención se vinculó con la publicación de su libro «Los demonios del Edén», que expuso una red de pederastia involucrando a empresarios y políticos, entre ellos el empresario textilero Kamel Nacif. En 2006, se revelaron llamadas en las que Nacif pedía a Marín que torturara a Cacho, lo que llevó a la denuncia formal de la periodista ante la Fiscalía Especial para la Atención de Delitos Relacionados con actos de violencia contra las mujeres y la Fiscalía Especial para Delitos Cometidos Contra Periodistas.
Después de una larga espera, en 2021 se logró la aprehensión de Mario Marín, 13 años después de que Lydia Cacho presentara su denuncia. En esta misma semana, se esperaba que el exgobernador enfrentara una sentencia o recibiera una evaluación neuroquirúrgica en un hospital privado. Sin embargo, la corte decidió concederle un cambio en las medidas cautelares. En este caso, también están involucrados otros personajes, como el líder textilero Jean Succar Kuri, quien falleció el pasado 14 de junio, y Hugo Adolfo Karam Beltrán, exdirector de la Policía Judicial de Puebla, que fue liberado el 6 de agosto.
