El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, pidió a la presidenta Claudia Sheinbaum resolver las barreras comerciales y no comerciales que afectan la relación económica entre ambos países. La solicitud se realizó en el marco de la política de “Estados Unidos Primero” del presidente Donald Trump, que ha tensado los acuerdos comerciales regionales.
La reunión, confirmada por el Departamento de Estado, colocó sobre la mesa los retos de la agenda bilateral, en particular el futuro del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) y las medidas arancelarias que han generado incertidumbre en sectores productivos.
Contexto del encuentro
En abril, la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR) publicó el Informe de Estimación Nacional de Comercio Exterior 2025, donde enlistó obstáculos atribuidos a las políticas económicas aplicadas desde el sexenio de Andrés Manuel López Obrador y que continúan bajo el gobierno de Sheinbaum.
Entre estos puntos se destacan restricciones regulatorias, subsidios, normativas energéticas y medidas que, según Washington, afectan la competitividad de las exportaciones estadounidenses hacia México.
La situación se agravó cuando Donald Trump impuso aranceles del 30% al acero, aluminio y autos mexicanos, aunque en julio ambos gobiernos alcanzaron un acuerdo para postergar la entrada en vigor hasta octubre.
Postura de Marco Rubio
En un comunicado difundido en Washington, el portavoz del Departamento de Estado, Tommy Pigott, señaló que Marco Rubio enfatizó la importancia de resolver los obstáculos al comercio para garantizar prosperidad en ambas naciones.
“Durante la reunión, el secretario reafirmó la sólida alianza entre Estados Unidos y México, y nuestro compromiso conjunto para combatir los cárteles, enfrentar el tráfico de fentanilo, contener la migración ilegal y promover la prosperidad económica”, indicó.
El planteamiento incluye además un llamado a México para mejorar la lucha contra prácticas desleales de comercio internacional, especialmente relacionadas con importaciones provenientes de Asia que generan competencia desleal.
Medidas inmediatas
De manera paralela a la visita de Rubio, el gobierno mexicano anunció cuotas compensatorias definitivas al calzado proveniente de China, como parte de un intento por reducir la dependencia asiática y proteger a la industria nacional.
Este paso coincide con las exigencias de Trump de tomar distancia de Beijing y fortalecer las cadenas de suministro en América del Norte.
Sectores estratégicos
Entre los compromisos planteados en la agenda bilateral se encuentran el reforzamiento de la cooperación para proteger sectores como el textil, calzado, plástico, siderurgia y minerales.
De igual forma, México y Estados Unidos discutieron la necesidad de impulsar la producción regional de semiconductores, autopartes, electrónicos, minerales raros, baterías e ingredientes farmacéuticos activos, considerados prioritarios para garantizar seguridad económica y tecnológica en la región.
El desafío de Sheinbaum
Para la presidenta Claudia Sheinbaum, el reto es doble: mantener una relación estable con Estados Unidos en medio de las presiones de Donald Trump y, al mismo tiempo, sostener las políticas sociales y económicas impulsadas por Morena.
Aunque el gobierno mexicano ha buscado proyectar cooperación, voces críticas advierten que el margen de maniobra es reducido frente a los aranceles y exigencias de Washington.
Con el plazo de octubre para la entrada en vigor de nuevos aranceles, se espera que México intensifique las negociaciones con Estados Unidos. El futuro del T-MEC y la competitividad regional estarán en el centro de la agenda bilateral durante los próximos meses.
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