María Corina Machado, líder de la oposición venezolana, declaró este jueves en Oslo que la “tiranía” en Venezuela terminará “muy pronto”, tras reunirse en el Parlamento de Noruega con el primer ministro Jonas Gahr Støre. La declaración ocurrió un día después de que su hija recibiera el Premio Nobel de la Paz en su nombre, debido a que Machado llegó a la capital noruega en un operativo discreto por razones de seguridad.
La opositora aseguró que su país se encuentra en un punto de inflexión y afirmó que trabaja activamente para regresar a Venezuela y poner fin al régimen del presidente Nicolás Maduro, al que acusa de sostenerse con apoyo de agentes externos y redes criminales. Su visita generó una fuerte reacción pública, con decenas de venezolanos recibiéndola entre vítores, cantos y llamados por la libertad.
Reaparición internacional tras meses en la clandestinidad
Un viaje secreto para recibir un premio histórico
Machado, de 58 años, llegó por sorpresa a Oslo en un viaje coordinado por personas que —según ella misma reveló— arriesgaron su vida para hacer posible su salida. Su arribo tardío le impidió asistir a la ceremonia de entrega del Premio Nobel de la Paz, que fue recibido por su hija Ana Corina Sosa en representación del movimiento opositor venezolano.
“Vine a recibir el premio en nombre del pueblo venezolano y lo llevaré a Venezuela en el momento adecuado”, declaró desde el Storting, el Parlamento noruego. Aunque no ofreció detalles de cómo ni cuándo regresará, subrayó que hará “todo lo posible para poner fin a esta tiranía muy pronto”.
La líder opositora aprovechó su aparición pública para agradecer el apoyo internacional y para recordar que miles de venezolanos han dejado su país debido a años de represión, crisis económica y persecución política.
“Venezuela ya ha sido invadida”: denuncia de presencia extranjera
En sus declaraciones, Machado afirmó que Venezuela “ya ha sido invadida” por fuerzas externas que operan en coordinación con el régimen. Señaló específicamente la presencia de agentes rusos, iraníes, grupos terroristas y carteles del narcotráfico, los cuales —según sus palabras— sostienen una estructura de represión que busca mantenerse en el poder.
Machado advirtió que estos actores representan un riesgo global y llamó a cortar el flujo financiero que los mantiene. Su postura, aunque polémica, coincide con alertas históricas emitidas por sectores de oposición y analistas internacionales.
Ovación en Oslo: apoyo ciudadano y gritos por libertad
La madrugada de su llegada, Machado salió al balcón de su hotel cerca de las 02:00 horas. Allí fue recibida por una multitud de venezolanos que la ovacionaron entre gritos de “¡Libertad!”, “¡Valiente!” y “¡María, ayúdanos a volver!”.
La escena incluyó cantos del himno nacional y música tradicional interpretada con cuatro venezolano, un gesto cultural que emocionó a la líder opositora. Muchos presentes la describieron como un momento histórico, al tratarse de su primera aparición pública desde enero, cuando participó en una marcha contra la juramentación de Maduro para un nuevo periodo presidencial.
Contexto internacional: crisis con Estados Unidos y presión militar
El viaje de Machado ocurre en un momento de alta tensión entre Venezuela y Estados Unidos. Desde agosto, Washington mantiene desplegada una flotilla naval en el Caribe y el Pacífico con el objetivo oficial de combatir el narcotráfico, una acción que ya ha dejado 87 muertes asociadas a operativos en la región.
Maduro acusa al gobierno de Donald Trump de intentar derrocarlo para controlar los recursos petroleros del país, mientras que sectores opositores consideran estas operaciones parte de un cerco internacional contra el régimen.
La presencia de Machado en Europa podría reforzar la presión diplomática sobre Maduro, especialmente en un contexto donde la comunidad internacional observa con creciente preocupación la situación venezolana.
Perspectivas: ¿fin cercano o nuevo capítulo de confrontación?
Las declaraciones de Machado plantean un escenario de fuerte confrontación política. Mientras el régimen de Maduro se mantiene firme en el poder con apoyo militar y alianzas internacionales, la oposición busca rearticularse bajo un nuevo liderazgo representado por la figura de Machado, ahora respaldada por el Premio Nobel de la Paz.
Analistas coinciden en que la situación venezolana podría entrar en una nueva fase, marcada por mayor presión global, movilización ciudadana y un discurso renovado desde la oposición.
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