El sureste de México vive una transformación impulsada por proyectos como el Tren Maya, que conecta destinos turísticos y zonas arqueológicas en estados como Campeche. Este cambio, promovido por el gobierno federal, se desarrolla en 2026 en la región sur del país, con el objetivo de detonar el turismo, mejorar la conectividad y generar desarrollo económico en comunidades históricamente rezagadas.

Uno de los principales atractivos de esta transformación es Calakmul, una de las ciudades mayas más importantes de Mesoamérica, ubicada dentro de una reserva natural de gran relevancia. Este sitio, junto con Edzná, representa no solo el legado histórico de la región, sino también un punto estratégico para atraer visitantes nacionales e internacionales.
Durante años, el potencial turístico del sureste fue limitado por la falta de infraestructura. Sin embargo, con la construcción del Tren Maya, que recorre más de mil kilómetros conectando comunidades y destinos, se busca revertir esta situación. La conectividad permitirá un flujo constante de turistas, generando derrama económica y nuevas oportunidades laborales para la población local.
Este impulso no se limita al turismo. También se articula con proyectos de conectividad aérea como el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles, que ha incrementado su operación y fortalece el acceso a distintas regiones del país. Estas acciones forman parte de una estrategia nacional orientada a equilibrar el desarrollo entre el norte y el sur de México.
El crecimiento del sureste marca un cambio en la visión económica del país, donde el turismo se consolida como motor de bienestar social. En entidades como Campeche, este modelo busca traducirse en mejores condiciones de vida para sus habitantes, aprovechando la riqueza cultural, natural e histórica de la región como base para un desarrollo sostenible.
Déjanos tu comentario, comparte esta noticia con tus vecinos y mantente informado en Orus Media
