En un llamado a la conciencia colectiva, la Arquidiócesis Primada de México urgió a las autoridades a recuperar la escucha hacia las víctimas de la violencia. A través del editorial de su semanario «Desde la Fe», la Iglesia Católica pidió dejar de lado la polarización y aprender del ejemplo de las madres buscadoras, quienes han demostrado que la unión y los valores familiares pueden dar fuerza en los momentos más difíciles.
La jerarquía católica advirtió que la constante exposición a noticias de asesinatos y desapariciones ha llevado a la sociedad a un preocupante estado de insensibilidad. Recordó casos emblemáticos como los 72 migrantes en San Fernando, los 43 de Ayotzinapa y los 29 en Culiacán, cifras que se han repetido tanto que ya no generan la misma indignación.
“Nos hemos acostumbrado al horror”, lamentó la Iglesia, señalando que el ruido de la violencia ha ensordecido la voz de quienes más sufren. Frente a este panorama, destacó la valentía de las familias buscadoras, quienes con amor y hermandad siguen luchando por la verdad y la justicia.
La Iglesia también hizo un fuerte llamado a recuperar la indignación: la presencia de niños armados, los ataques de criminales a transportistas, el hallazgo de fosas comunes o una sola persona desaparecida deberían conmovernos profundamente. La violencia no puede normalizarse.
Prospectiva:
Es momento de recuperar la empatía y exigir justicia. La Iglesia invita a la sociedad a abrir los ojos y actuar antes de que la indiferencia nos consuma por completo. El cambio comienza con la escucha activa y la solidaridad con las víctimas.
