La Fiscalía General de la República (FGR) ha iniciado un proceso de contratación urgente de antropólogos físicos recién egresados para trabajar en la identificación de los restos óseos encontrados en el Rancho Izaguirre, ubicado en Teuchitlán, Jalisco. Los anuncios de reclutamiento, publicados en grupos universitarios como «Antropología FCPyS» y «Coordinación Antropología de CUCSH», prometen contratación inmediata para egresados de la UNAM y la Universidad de Guadalajara.
Este llamado urgente se produce semanas después de que el colectivo Guerreros Buscadores de Jalisco descubriera en el rancho numerosos restos óseos, prendas de vestir, zapatos y mochilas que podrían pertenecer a personas desaparecidas. La convocatoria revela la grave carencia de especialistas forenses en México, donde según datos del Inegi, la FGR cuenta con apenas 52 peritos en antropología física y 32 en antropología forense para todo el país.
La situación se agrava al considerar que México registra más de 125,000 personas desaparecidas, según la Comisión Nacional de Búsqueda. El déficit de especialistas es alarmante: solo existen 13 arqueólogos y 73 genetistas forenses en todo el sistema de procuración de justicia mexicano. Además, la Unidad de Especialidades Médico Forenses opera con un presupuesto anual de apenas 11.6 millones de pesos, mientras que el Centro Federal Pericial recibe 1,398 millones, destinados principalmente al pago de salarios.
Prospectiva:
La falta de recursos humanos y económicos en el área forense representa un obstáculo mayúsculo para resolver los miles de casos de personas desaparecidas en México. Si no se fortalece la capacidad técnica de las fiscalías con más especialistas, mejor equipamiento y mayor presupuesto, hallazgos como los del Rancho Izaguirre podrían quedar sin resolver, perpetuando la impunidad y el dolor de las familias que buscan a sus seres queridos.
