Jubilados del sindicato petrolero sección 35 de Pemex han expresado su inconformidad y exigido mejoras en el servicio del Hospital General de Pemex en Tula de Allende. Los jubilados señalan incumplimientos en distintos aspectos, considerándolos violaciones a su contrato colectivo de trabajo. Entre las demandas se encuentran la corrección de fallas en el sistema de citas, abastecimiento de medicamentos, atención geriátrica adecuada, asignación de un médico exclusivo para surtir medicamentos y la mejora de las condiciones de las ambulancias.
Los jubilados también solicitan la reinstauración de servicios esenciales como la consulta externa, resonancias, tomografías, ultrasonidos y mastografías, así como la habilitación de servicios vespertinos en el laboratorio. Ante la falta de soluciones, exigen la renuncia del director del hospital, argumentando la gravedad de la problemática que enfrentan sin respuestas positivas hasta el momento.
Los trabajadores jubilados subrayan su derecho a recibir atención médica de calidad y denuncian mala atención y escasez de medicamentos, especialmente perjudicial para aquellos con enfermedades crónicas. Han presentado peticiones oficiales sin obtener respuestas positivas, y ahora aguardan una respuesta por parte de instancias superiores, aunque no descartan futuras acciones de protesta. Demandan una solución inmediata del gobierno federal, considerando prioritaria la atención de la salud de las personas de la tercera edad.
