La policía israelí impidió la entrada a cientos de jóvenes palestinos a la Explanada de las Mezquitas en Jerusalén Este durante la primera oración del Ramadán.
Decenas de personas se congregaron en la entrada del recinto para rezar en la mezquita sagrada de Al Aqsa, pero fueron bloqueadas por la policía, que incluso recurrió a la fuerza en algunos casos.
Aunque algunos jóvenes lograron entrar acompañados de sus padres o por accesos no bloqueados, la acción policial contradice la promesa del primer ministro Netanyahu de no restringir la libertad de culto durante el Ramadán.
El ministro de Seguridad Nacional, Itamar Ben Gvir, había expresado preocupación por permitir el acceso de musulmanes a la Explanada, lo que llevó a la intervención policial.
Israel suele otorgar permisos especiales a palestinos durante el Ramadán para rezar en Al Aqsa, pero este año se ha visto una restricción en el acceso.
La Explanada de las Mezquitas es un lugar sagrado tanto para musulmanes, con la mezquita de Al Aqsa, como para judíos, que lo consideran el Monte del Templo, lo que ha generado tensiones históricas en la región.
La situación refleja la complejidad y la sensibilidad religiosa y política en Jerusalén, donde diferentes comunidades buscan practicar sus rituales en un espacio compartido y disputado.
